El Libro del Futuro

Acabamos este recorrido entre libros y librerías con un resumen del articulo aparecido en El País de hace unas fechas sobre el libro electrónico, los nuevos modelos, sus características formas de uso y como puede cambiar nuestra forma de leer en el futuro próximo. Aunque es un tema de plena actualidad, puede parecer que esta fuera de nuestro ámbito, pero no es así, pues la nueva forma de leer cambiará la forma de vender y los sitios en que se venda, y ahí si que ya estamos en nuestro campo.

Ahora que todavía estamos debatiendo si la música en formato digital hará desaparecer los soportes de música surge una nueva polémica entre el libro de papel y el electrónico. En el mundo de la música a lo digital se contrapone el auge de nuevo de los vinilos, pero no es este el único ejemplo, se decía que con la comida rápida desaparecería la cocina tradicional, pero cada vez son más los interesados en cursos de cocina, catas y degustaciones.

Hoy en día nos es fácil saber la hora en la que nos encontramos de múltiples maneras, es una de las primeras funciones que incorporaron los teléfonos móviles, pero casi todos seguimos llevando un reloj en nuestra muñeca y no paran de salir modelos nuevos... seguramente con el libro de papel y el electrónico ocurrirá lo mismo, uno no hará desaparecer al lo otro, sino que se convertirán en complementarios y los utilizaremos según la necesidad o el deseo, al igual que ahora solo compramos el Cd que realmente nos gusta, preparamos una buena comida cuando tenemos tiempo y ganas para degustarla..., igual que llevamos reloj por el mero gusto de llevarlo; el libro de papel pasara a ser mas culto al objeto que al contenido.

En un futuro ya muy cercano compraremos realmente el libro de papel que nos guste y apetezca para deleitarnos con él, esto que duda cabe transformara el mundo editorial tal como esta ocurriendo con el de la música, y hasta que todo encaje el acoplamiento será difícil y causara algunas heridas en el camino, pero todo acabara encajando. Como se dice en el articulo, el placer de leer un libro de papel, pasar sus hojas, el tacto del papel, el olor... esas experiencias nunca serán sustituidas por los libros electrónicos, pero estos nuevos soportes brindan otras comodidades, si llegamos hasta lo mas básico, no dejamos de andar cuando se invento la rueda y con ella los diversos medios de transporte, pero que duda cabe que estos nos han hecho la vida mas cómoda y dar un paseo sigue siendo un placer. La historia demuestra que este tipo de debates son estériles y al final se produce la convivencia entre unos y otros.

Cuando nos dicen que en pocos años vamos a leer en libros electrónicos no es de extrañar que la mayoría de los lectores rechace la idea. Su experiencia de lectura en pantallas se limita a la de un ordenador, que resulta muy incómodo debido a la intensidad de luz que emite su pantalla y que nos hace acabar la jornada laboral con la vista cansada de leer y escribir correos electrónicos. Si ya tiene mérito leer apretujado entre decenas de personas en el metro o en un autobús de vuelta a casa, no sorprende que los lectores abominen la idea de leer a su autor favorito en un ordenador, por muy pequeño y portátil que sea. Afortunadamente, la lectura de un libro electrónico no tiene nada que ver con la agotadora lectura en ordenadores.

Las pantallas de los libros electrónicos permiten leer los textos digitales con luz incidente, es decir, su lectura es igual de amable y cómoda que cuando leemos un libro o un periódico. Estos nuevos soportes cuentan con una tecnología, conocida como tinta electrónica, que permite disfrutar la lectura de forma muy similar a como se disfruta cuando se lee una novela en papel. Algunos lectores estarán ya pensando que no hay nada que sustituya al placer de leer en papel: el tacto de sus hojas, el pasar página, el olor... Sin lugar a dudas, esas experiencias nunca serán sustituidas por los libros electrónicos, pero estos nuevos soportes brindan otras comodidades.

Por ejemplo, si nos hemos olvidado las gafas en casa, podemos ampliar el cuerpo de la letra y continuar leyendo. También permiten hacer anotaciones al margen y subrayar frases y palabras, igual que en los libros de papel. Sin tener que interrumpir la lectura se puede acceder al diccionario para consultar un término, y también se puede escuchar música mientras se lee el periódico. Y como todo buen dispositivo electrónico, permite almacenar miles de libros, fotos y canciones en una biblioteca digital personal. Al igual que antes nos íbamos de vacaciones con un montón de libros en la maleta que luego no teníamos tiempo de leer, hoy en día salimos de casa cargados de gigas (con la ventaja de que no pesan) con todo tipo de contenido digital almacenado en un e-book o en un móvil y, probablemente, sin tiempo para consultarlo. Algunas cosas no cambiarán nunca.

La excelente acogida que ha tenido en los mercados anglosajones la nueva generación de libros electrónicos (Kindle, de Amazon; E-Reader, de Sony; Digital Reader, de I-Rex, entre otros) ha generado un intenso debate entre los defensores a ultranza del libro en papel y los apocalípticos tecnológicos. Las partes del debate están pasionalmente enfrentadas, dando a entender que en esta batalla sólo habrá espacio para un ganador. Unos declaran la muerte del libro de tapa dura en pocos años; otros señalan, con cierta soberbia, que los libros electrónicos siempre han fracasado. Los defensores del papel recuerdan que intentos similares de comercialización de libros electrónicos, como los eReaders de Palm o el Rocket, no lograron tener demasiado éxito de mercado y que, por tanto, la nueva generación de e-books también fracasará. La historia demuestra que este debate es estéril, puesto que ambas tecnologías convivirán.

Igual que ahora utilizamos a lo largo del día diferentes soportes de escritura, también leeremos de formas diferentes. Para cierto tipo de tareas, como escribir una novela o una tesis, utilizamos un ordenador, mientras que para tomar notas o apuntar algo en una agenda recurrimos a un bolígrafo o un lápiz. Incluso todavía quedan románticos que escriben con pluma. Lo mismo ocurrirá con nuestros hábitos, que están ya cambiando gradualmente con la irrupción de las nuevas tecnologías. Mientras que algunos lectores preferirán leer un libro en papel, otros se utilizarán su e-book para disfrutar de una novela. Los libros en papel nunca desaparecerán, aunque en pocos años las librerías, bibliotecas y editoriales ofrecerán todo su catálogo de libros en formato digital.

Nadie en el mundo cultural hubiera pensado que el modelo de negocio de las editoriales del siglo XXI iba a ser definido por un librero. Al igual que el lanzamiento del primer iPod de Apple en 2001 marcó un antes y un después en el sector discográfico, la apuesta en firme de Amazon -una librería virtual con más de 55 millones de clientes- por un mundo lleno de libros electrónicos está transformando los hábitos de búsqueda, compra y lectura de libros. El pasado 9 de febrero se presentó la esperadísima segunda versión del Kindle, tras vender más de 500.000 unidades del anterior dispositivo.

Cada día salen al mercado nuevos modelos de e-readers con todo tipo de funciones y precios más bajos. Sony acaba de lanzar su nuevo modelo, el PRS-700: un lector ultrafino con pantalla táctil y funciones de búsqueda y anotación incorporadas no vistas antes. Los modelos iLiad y Digital Reader, de la compañía I-Rex, representan la gama alta, aunque eso se traduzca en un precio por encima de la media. La compañía Fujitsu ha anunciado el lanzamiento para esta primavera del primer dispositivo dotado de una pantalla en color a un precio aproximado de 780 euros, más del doble de lo que cuestan los otros dispositivos mencionados. Fictionwise ha firmado recientemente una alianza con PlasticLogic para empezar a vender el próximo año un nuevo dispositivo electrónico tan fino como una hoja de papel. Este nuevo papel-lector podrá ser enrollado e introducido en un bolso o una mochila, tal y como hacemos hoy en día con un periódico.

Si leer en un e-book no acababa de convencer al lector tradicional de libros y ha generado un intenso debate entre los amantes de las letras, la idea de leer un libro o un periódico a través de la pantalla de un móvil generará un rechazo aún mayor entre los escépticos. Pero lo cierto es que editoriales como MacMillan o Penguin, y medios de comunicación como EL PAÍS o The New York Times están ofreciendo sus contenidos a través de los móviles. Los resultados obtenidos por las editoriales en los proyectos piloto con tecnología móvil han superado todas las expectativas. Amazon acaba de lanzar una aplicación gratuita que permite a los 13 millones de usuarios de los teléfonos móviles iPhone de Apple descargarse y leer en su pantalla cualquiera de los 250.000 libros digitales que tiene en su librería virtual. A través de la tecnología Android de Google, los lectores podrán consultar el contenido de los más de siete millones de libros escaneados en su buscador a través de la lectura del código de barras (ISBN) de los mismos.

Todo parece indicar que el móvil se convertirá en el soporte principal de acceso a la información y la lectura de todo tipo de contenidos, incluidos los libros.
Los libreros y editores están preocupados por el impacto que está teniendo la crisis en el sector (descenso en las ventas, cierre de librerías, avalancha de devoluciones y quiebra de distribuidoras, etcétera), pero no deben olvidar que la principal repercusión que tendrá la crisis es que acelerará la transformación hacia un mundo digital. El cambio ya está en marcha.
EPS JAvier Celaya 05/04/09

En una entrevista realizada a Carmen Balcells en el mismo periodico, ésta comenta que "el negocio del libro electrónico superará en 2018 al del papel", hoy en dia existen multitud de titulos en la red, pero leerlos en el ordenador no gusta a la gente e imprimirlos sale mas caro que comprarlos, así que la opción electronica traera mas lectores, es irreversible.

Para leer articulo completo pincha aqui
Leer entrevista a Carmen Balcells aqui

Las fotos que acompañan esta entrada son de la Academicbookshop, cuyo edificio fue diseñado por el gran arquitecto Alvar Aalto

También os dejamos este video de un reportaje de Informe Semanal sobre el tema que se emitió hace unos días

Informe Semanal: Don Quijote digital




8 comentarios:

  1. Particularmente no me interesa nada el e-books. Sujetar el volumen, pasar las páginas... No me gustan los punteros para el entretenimiento. Mas también digo que le deseo mucha suerte al producto.

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  2. No sé de dónde habéis sacado las fotos de la Akatemiin Kirjakauppa de Helsinki, ciudad que conozco bien y adoro, pero me las podíais haber pedido a mí que las tengo (yo diría que) mejores. Sólo hay dos arquitectos ante quienes me rindo de modo absoluto: Charles Rennie Macintosh y Alvar Aalto. Sobre todo Alvar Aalto. Bueno, y Asplund un poquitín.

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  3. Inteligente entrada, Revisión. Poco o casi nada que añadir si no es que estoy de acuerdo que ambos formatos coexistirán, aunque no estoy seguro de que a la larga, el libro de papel no desaparezca casi totalmente.

    Añadiría también que, al igual que escribimos indistintamente con lápices, bolígrafos, rotuladores o plumas, no sólo leemos literatura en sus diversos géneros. Nos pasamos el día yendo y viniendo del ordenador a la impresora imprimiendo mails, cartas, informes que nos llegan por internet y que al final leemos en papel. Libros de texto, apuntes de universidad, etc, et...Recibimos decenas de cartas a la semana: facturas, propaganda, etc.... ¿Qué pasaría, por ejemplo si un día se conjugasen en un mismo aparato un tablero electrónico de escritura y un lector electrónico.

    Creo además que la tecnología de la tinta electrónica está ahora mismo en el mismo estadío que los monitores de fósforo verde hace 30 años con respecto a las pantallas actuales de los ordenadores: en la actualidad los lectores sólo son capaces de sacar unos cuantos tonos de grises y negros (apuntáis que dentro de nada saldrá un lector electrónico en color) pero, ¿cómo serán los lectores dentro de 30 años? Yo me atrevería a decir que con la misma calidad de imagen que una pantalla de ordenador actual... Y entonces....

    Por cierto, la librería, una preciosidad. Breckinridge se caracteriza por su buen gusto en casi todo, y por su puesto, en arquitectura no iba a ser menos

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  4. Stultifer: como decimos, no se puede comparar con un libro de papel, son cosas distintas que seguramente coexistiran y que utilizaremos segun gustos y conveniencia.

    Breck: las fotos, como casi siempre de Internet, si quieres puedes enviarnos las tuyas, quiza las podamos encajar en alguna futura entrada.

    Efectivamente se trata de dos grandes maestros, pero no nos podemos anclar en el pasado, actualmente tambien hay grandes arquitectos y grandes obras y algunos de ellos quiza todavia nos den gratas sorpresas, y en cualquier momento puede surgir algun nuevo genio.

    Manuel: efectivamente como decimos creemos que coexistiran ambos, igual que escribimos con lapiz o teclado (lo que si desaparecio fue la maquina de escribir), o miramos la hora en el movil o el reloj. Utilizaremos uno u otro segun nos convenga.

    En cuanto a los avances de la tecnologia, como decia la zaarzuela (Ay esa sabiduria popular..) "hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad", y si el paso del fosofro verde a las pantallas actuales se ha producido en 30 años, este nuevo salto podria ser en 15 o quien sabe, no hay mas que ver la evolucion que han tenido los telefonos moviles, por ejemplo.

    Quiza lo que si es de lamentar sea que estos avances no se produzcan en todo el mundo por igual y mientras aqui nos quejamos por la posible desaparicion del libro de papel en algunas zonas del mundo todavia hoy casi no saben ni de su existencia.

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  5. Pues igual estoy ancaldo en el pasado, pero no veo realmente mucho talento arquitectónico en la actualidad. Talento artístico sí, ansias de llamar la atención también, pero talento arquitectónico singular... de verdad que no veo mucho. El único que veo en este momento con ese talento singular que distingue a los realmente buenos, alejado de modas pasajeras, es Zumthor. Me dio mucha pena que le diesen el Pritzker, espero que no lo metan en el espantoso circuito de las estrellas. Me gustan muchas cosas de Steven Holl (de nuevo Helsinki- Kiasma, pero también Amsterdam y proyectos en EEUU). Me gustan los proyectos de Eisenmann aunque me aterra lo de Santiago de Compostela, a ver cómo queda, me gustaba mucho Liebeskind y hay que ver en lo que se ha quedado. Me gustan los japoneses, que van a su aire. Podría seguir, ya lo haré en otros momentos.

    Un problema (que ya hemos comentado en este blog y creo que también en el mío) es que las técnicas de construcción actuales se basan en prefabricados y no favorecen la innovación formal, justo cuando muchos arquitectos hacen propuestas llamativas. No ayuda la cultura actual generalizada de la satisfacción inmediata y el "short attention span": gusta algo hoy y mañana ya no gusta, "que pase el siguiente". La arquitectura no sirve para esta cultura de lo efímero porque tiene vocación de permanencia, o debería tenerla. De ahí que me guste tanto la experimentación del Serpentine Pavillion. Ahí sí vale la experimentación. Pero no veo el museo de Cincinatti de Hadid en pie dentro de 100 años pero estoy seguro de que la Art School de Glasgow sí lo estará.

    Otro problema es el agotamiento de las tipologías. El rascacielos, por ejemplo. No hay más que ver los espantos formales que se contruyen ahora (Dubai, Shanghai, Madrid). Y es una pena porque la innovación tecnológica permite soluciones arriesgadas. La arquitectura corporativa, en general, ofrece pocas sorpresas. La vivienda unifamiliar no parece tampoco un campo para la experimentación, cuando lo ha sido durante tanto tiempo. La vivienda social sí ha aportado cosas nuevas recientemente pero más de revestimiento y piel que otra cosa. Museos, estadios, centros de transporte parecen ser los campos del presente. Reflejan la sociedad de la comunicación y el ocio. Pero me da que el modelo está agotándose poco a poco.

    Perdonad, probablemente me estoy haciendo mayor y cascarrabias y eso lo explica todo.

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  6. Breck: creemos que quizá estas generalizando mucho, el mundo esta cambiando y la forma de entender la arquitectura también, a nosotros tampoco nos gustan demasiado esos arquitectos mediáticos que lo único que intentan es llamar la atención, pero también hay que reconocer que hay muchos que están aportando su granito de arena a la profesión.

    Es cierto que nuevos inventos dan como resultados nuevos modos de construir, y estos deberían de dar como consecuencia nuevas tipología de edificios, pero como siempre esto tarda más en aparecer.

    Hoy en día se dice que lo que en la antigüedad eran las catedrales hoy son los museos, las nuevas catedrales del siglo XXI, por lo que probablemente el Cincinnati museo de Hadid permanecerá dentro de 100 años.

    Estamos contigo en que la arquitectura tiene que ser mas tranquila, pero refleja el tiempo que vivimos, un mundo lleno de satisfacción rápida, modas, usar y tirar.

    Como ya hemos comentado cada uno tiene sus preferencias y las nuestras serían, como arquitecto moderno histórico Mies Van der Rohe, y entre los actuales, Tadao Ando, el ya comentado Norman Foster, SAANA, Pawson, etc.

    Actualmente nos parece muy interesante lo que se está haciendo en Japón y hay un arquitecto que esta despuntando que nos gusta Sou Fujimoto

    Entre los organicista no puedo olvidar a Hadid que, aunque no refleja nuestros gustos estéticos, sus edificios si me parecen autenticas obras de arte y un referente que se copia y se vuelve a interpretar en ocasiones acertadamente o desacertadamente en otras.

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  7. ya se que esta entrada es de hace tiempo... la verdad es que he descubierto vuestro blog hace poco y estoy leyendome todas las entradas, desde el principio... no he podido evitar comentar un par o tres de cosas...

    por un lado viendo las fotos me he acordado de la biblioteca de Scharoun en Berlin... puede que el volumen visto desde el exterior sea un poco "difícil" pero su interior es impresionante... es un tipo de arquitectura en el que prima la relación entre el usuario y el espacio en el que se encuentra, y el contenedor/volumen se adapta a estos espacios, es decir que la forma del edificio de manera volumétrica no se proyecta, si no que nace de las necesidades funcionales del edificio.. provablemente esto es lo contrario de la tendencia actual... parece que la forma passa por delante del contenido...


    por último, recomendaros un articulo de la vanguardia en el que se hace una reflexión parecida a la de este artículo, pero esta vez (2 años más tarde) entre tablets y pc's.. espero que os guste..

    http://blogs.lavanguardia.com/marketing-online-para-empresas/2011/11/17/para-que-voy-a-utilizar-un-tablet/

    un saludo

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  8. Annafancy,

    Muchas gracias y bienvenida. Tomatelo con calma, no nos gustaria que recien llegada nos abandonaras por saturacion.

    Desde luego no es bueno como dices diseñar un contenedor bonito sin pensar en su interior y las funciones y necesidades que va a tener, lo ideal seria como dices al reves, diseñarlo para lo que va a ser y servir, y a partir de ahí tambien esforzarse para que el envolvente resulte atractivo.

    Gracias por tu recomendacion y nos alegrara seguir recibiendo tus comentarios segun vayas avanzando en el blog o cuando gustes.

    Un saludo.

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