Grandes Almacenes en España 4 - Almacenes Populares




Como venimos haciendo desde hace varias entradas os ofrecemos hoy otra sobre la historia de los grandes almacenes en España, esta vez dedicada a los almacenes populares.

Durante la República y coincidiendo con la apertura de Sederías Carretas
y la adquisición de la sastrería El Corte Inglés por Areces también se abrió el primer almacén popular en España: SEPU (Sociedad Española de Precios Únicos), que ponía habitualmente a la venta una multitud de artículos con el mismo precio. Una técnica de venta que había nacido en los Estados Unidos en los almacenes Woolworth, y que fue la precursora de las tiendas todo a cien.


La sociedad se inscribió en el Registro el 9 de enero de 1934, es decir el mismo año que abrió sus puertas Sederías Carretas y un año antes que Areces tomará en traspaso la sastrería, y abrió su primer almacén en agosto. La sociedad, de capital mayoritariamente extranjero, la componían cuatro socios: el barcelonés José Garcí y Gimeno, el francés Eduardo Worms, el alemán Hernán Schondorff y el suizo Alexander Goestschet, socio principal y primer Presidente de la Sociedad. Su objetivo era “la explotación de almacenes para la venta al por menor de toda clase de operaciones financieras, comerciales o industriales por cuenta propia o de otras entidades”, es decir cubría un campo amplio. Su capital inicial de tres millones de pesetas, también era sensiblemente superior al de Sederías o al inicial de El Corte Inglés. Ello permitió alquilar para instalar su primer almacén la planta baja del edificio que habían construido los Almacenes Madrid-París en la Gran Vía madrileña.



Una ubicación selecta, pues la Gran Vía, sobre todo este tramo (Pi y Margall), era en esos momentos la avenida más elegante y con mayor proyección de la capital. Aunque algunas fuentes de la empresa mantienen que la pretensión de SEPU era la de configurarse como un gran almacén, lo cierto es, como su nombre indica, que desde el principio adoptó la fórmula del almacén popular, que estaba alcanzando en esos momentos en Europa un gran desarrollo y una enorme rentabilidad y que parecía más apropiado a las características de la sociedad española.

Por ello, siguiendo el ejemplo de Woolworth su primera concepción fue la venta de muchos artículos a un mismo precio, lo que hizo que muy pronto fuera conocida como la tienda del duro o del medio duro. La técnica comercial de los almacenes de precios únicos se basaba en la venta de un surtido de artículos reducido pero bien estudiado, de fácil manejo, susceptible de venderse en grandes cantidades, con un precio unitario económico. Al practicar una gama reducida de precios se simplificaba y se ganaba en rapidez, al tiempo que se conseguía captar la atención del público hacía multitud de mercancías. En el caso de SEPU en sus primeras etapas los precios se fijaron entre una y cinco pesetas.


Durante la guerra civil constituyeron los almacenes más importantes de la capital. Al año siguiente de su apertura en Madrid, en 1935 abrieron un segundo centro en Barcelona y en 1936 otro en Zaragoza. Pero a partir de esta fecha la expansión se detuvo hasta que muchos años después, en 1968, inauguraron un segundo establecimiento en Madrid en el popular barrio de Quintana. Como los dos grandes almacenes del país, también SEPU ha sido una empresa familiar, con la diferencia que mientras El Corte Inglés ha sido siempre de capital nacional y Galerías Preciados lo fue al menos hasta los años sesenta, en que se dio entrada a sociedades extranjeras, SEPU ha sido una sociedad en manos fundamentalmente de la familia Goestschef y por tanto de capital extranjero. Este hecho ha tenido una consecuencia importante, pues al residir los propietarios en otro país, SEPU ha sido una empresa en la que la propiedad ha estado siempre separada de la gestión, de manera que los primeros nombraban a un director general y éste a su vez a los directores de cada centro, pero no intervenían directamente en la gestión del negocio, como ocurrirá en Galerías o en El Corte Inglés, que al menos durante sus primeras décadas estuvieron bajo la estrecha dirección de sus propietarios que, como cuentan muchos de sus colaboradores, eran los primeros en llegar al establecimiento y los últimos en abandonarlos.


En el terreno de los almacenes populares SEPU fue un precursor, pues en España los almacenes de precios únicos fueron prácticamente desconocidos hasta que SEPU abrió sus 1.250 m2 en dos plantas dedicados a la venta al detalle con una mercancía barata expuesta totalmente a la vista del público. Nació con grandes proyectos de expansión, que fueron frenados por la guerra civil.

Su estrategia comercial fue variando con el tiempo. Durante los años treinta mantuvieron una política comercial en la que el sector de la alimentación representó un alto porcentaje sobre el total de mercancías ofrecidas. En los años cuarenta, sin embargo, cambió su filosofía comercial y sus centros se aproximaron más al modelo de los Junior deparrment Stores al disminuir el porcentaje de comestibles a favor de los artículos de confección, complementos, artículos de menaje, droguería, ferretería, juguetes, etc. pero manteniendo el sistema de la venta del duro.


Sus campañas publicitarias en las que se introdujo el famoso eslogan “quien calcula compra en SEPU” se hicieron muy famosa en Madrid y consiguieron atraer hacia el centro de la Gran Vía no sólo a los madrileños sino a todos aquellos que venían de compras a Madrid. Era casi algo obligatorio para los que visitaban la capital pasar por SEPU y adquirir algo. Además por su excelente ubicación, hasta que la tienda empezó a decaer, atraía al personal de paso.

Hasta 1960 su clientela la constituyó la clase media-alta de la ciudad, sin embargo desde finales de la década sus centros se convirtieron en almacenes populares de barrio, al dirigirse a un cliente con poder adquisitivo bajo. Sus directivos no se percataron de los cambios que se estaban operando en la sociedad española y siguieron manteniendo una imagen de almacén barato, en el caso de Madrid, en la calle más importante de la capital, un tipo de establecimiento que había tenido aceptación en las décadas de los cuarenta y cincuenta, pero que la empezó a perder en los sesenta. En realidad y a pesar de sus pretensiones iniciales SEPU no dejó de ser nunca una tienda popular de zona con una rentabilidad baja.


La competencia que hizo a El Corte Inglés o a Galerías fue escasa. No obstante, SEPU fue el almacén popular más importante del país hasta la década de los sesenta, cuando este puesto le fue arrebatado por Simago, el más característico y duradero de los almacenes populares españoles y el único que consiguió instalar una cadena de sucursales por todo el país.

La crisis de los años setenta afectó a SEPU que arrastraba problemas y que no pudo evitar que en su cuenta de resultados aparecieran los temidos números rojos, lo que llevó a sus gestores a poner en marcha una reducción progresiva de plantilla.


Los cerca de mil trabajadores que tenía en 1973, quedaron en algo más de quinientos en 1982 y alrededor de cuatrocientos en 1983. En menos de diez años la plantilla se redujo a menos de la mitad. Por ejemplo el centro de la Gran Vía madrileña que había llegado a contar con 600 empleados se quedó con poco más de 40. El ajuste tuvo como primera consecuencia un deterioro del servicio a los clientes. Los almacenes SEPU que poseían uno de los locales comerciales mejor ubicados de la capital, quedaron convertidos en un centro con muy poco atractivo para el público. Las ventas bajaron progresivamente y en 1984 la empresa presentó una solicitud de suspensión de pagos con una deuda que sobrepasaba los mil doscientos millones de pesetas. En septiembre de 2002 cerró sus puertas, tras varios años de penalidades.


11 comentarios:

  1. El cierre de Sepu, cómo el de Galerías Preciados, fué una pena. Aparte del coste personal por la pérdida de puestos de trabajo, supuso que se redujeran las alternativas de compra, ya que aunque, cómo decis, el servicio se había deteriorado sensiblemente en los últimos tiempos, era para muchos otro lugar dónde comprar.
    Estupendo artículo, cómo siempre.

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  2. mcarmen, sí fue una pena. Si Galerias Preciados hubiera sobrevivido y evolucionado hubiera hecho mas interesante la oferta de grandes almacenes hoy dia, la competencia con El Corte Ingles les hubiara hecho ponerse las pilas a ambos y los beneficiados hubieramos sido los clientes.

    Y los pequeños almacenes como SEPU o Simago si hubieran aguantado quiza se hubieran convertido en "Chinos" o Todo a 1 Euro" castizos en el centro de las ciudades, donde encontrar cualquier cosa a bajos precios y con amplio horario, quizá habrian tenido una segunda edad de oro.

    Gracias a ti como siempre por visitarnos y por tu comentario.

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  3. El cliente que calculaba compraba en SEPU. Los propietarios no vieron el futuro y tuvieron que cerrar.

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  4. Stultifer, si lo propietarios hubieran visto el futuro quizas ahora serian los reyes del mambo... y le hubieran quitado el sitio a los chinos del barrio.

    Pero el futuro es incierto y no siempre se tiene claro.

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  5. Ya os he dicho en el pasadoque yo fui muy fan de SEPU en los primeros 80, cuando de repente se puso de moda entre jovencitos aspirantes a modernos (para horror de nuestras madres) comprarse ropa alla. El local era fantastico, creo que ahora es un Zara.

    Y si, es cierto, todos ganariamos si hubiese alguien que hiciese competencia al Corte Ingles...

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  6. Ardilla, el estupendo local del antiguo SEPU de Gran Via ahora es H&M.

    Si, no hay mas que ver lo que ocurre en Londres con la gran variedad de grandes almacenes que tienen alli, la oferta es mucho mas variada e interesante.

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  7. Muy interesante el artículo y muy bien documentado. Fue una pena que despareciera Sepu. En Barcelona estaba en la misma Rambla, y era muy entrañable. Una vez me compré alli un gorro de lana rojo y negro, que lo tuve muchisimos años! Por cierto, que una información suplementaria es que Sepu abrió una tienda también en L'Hospitalet de Llobregat, estaba al final de la Avenida Masnou, era muy grande pero duro solo unos pocos años abierta, creo que cerro a principios de los ochenta. Ahora hay un supermercado pero la gente del barrio todavia le llama a aquella zona "El Sepu".

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  8. Jose Luis, gracias por tu comentario y bienvenido.

    Para todos los que tenemos una edad SEPU forma parte de nuestros recuerdos, ¿quien no compró alguna vez en SEPU?. Ahora pueden parecer unos almacenes cutres, pero era otra epoca. De todas maneras era un sitio barato donde a veces se podian encontrar cosas que merecían la pena.

    Esperamos que sigas dejandonos algun comentario siempre que te apetezca.

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  9. En santa coloma de gramanet en Barcelona habia otro sepu , muy entrañable aquel tiempo

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  10. Yo estuve trabajando en SEPU, mi jefe era el Sr. Porta de la seccion de Plastico, recuerdo al Sr.
    Barbosa, Sr. Imedio y Sr. Domingo.
    Hicimos unas "OLIMPIADAS" tambien Zarzuelas, tengo recuerdos muy agradables de esos tiempos.

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  11. Yo trabajé en Sepu Ramblas en sección modas y en Hospitalet en modas, viaje y marroquinería y cajera central. Soy Charo Ballesteros y jugué las olimpiadas de balonmano. Un saludo

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