Grandes Almacenes en España 2 - Primer Tercio Siglo XX


Como comentamos en la entrada “Grandes Almacenes en España 1- Los Orígenes” los primeros comercios de mediana dimensión que aparecieron en España a principio de siglo XX no respondieron como en Europa a la modalidad de grandes almacenes y debido a la limitación de la demanda, encontraron muchos inconvenientes para sobrevivir, siendo común que tras unos años de dificultades terminaran por cerrar, pues las fórmulas tradicionales siguieron dominando y no fueron barridas con la rapidez que en otros países. La pequeña tienda y la venta ambulante, en la vía pública, siguió representando, incluso para los comerciantes madrileños, una competencia mayor, que por ejemplo las cooperativas de consumo o los almacenes; una situación muy distinta a la que encontramos en otros países, donde son estas fórmulas las que pondrán en peligro al comercio tradicional, y no la venta en la calle, que quedara relegada a un ámbito rural y reducido.


La reactivación capitalista y la estabilidad laboral que se vivió durante la Dictadura de Primo de Rivera impulsaron la aparición de los primeros comercios modernos, que en general adoptaron una modalidad más cercana al almacén popular que al gran almacén y en ocasiones un modelo intermedio, siendo estos negocios los primeros en adoptar algunas de las técnicas comerciales, que ya estaban consolidadas en Europa.


Los almacenes pioneros de la historia comercial española se abrieron en Madrid y en Barcelona, únicas ciudades, cuya densidad de población podía garantizar su éxito. En la capital se ubicaron en la zona centro, en un área comprendida entre la Puerta del Sol y la Gran Vía o en barrios populares y densamente poblados como Tirso de Molina o el eje de la calle Fuencarral. La mayoría de ellos nacieron como tiendas de tejidos y paulatinamente fueron incorporando artículos confeccionados, pero lo cierto es que no pasaron de ser grandes tiendas de barrio, pero las dificultades que tuvieron que vencer y el escaso poder adquisitivo de la población los condenó a la desaparición o a una existencia lánguida. Entre ellos destacan:


Almacenes Capitol. Con este nombre hemos encontrado dos almacenes. El primero inaugurado en 1916 y el segundo el 28 de mayo de 1945. ambos tuvieron un carácter de almacén popular, como pone de manifiesto su principal reclamo publicitario durante los años cuarenta: «Almacenes Capitol, la casa que vende más barato de Madrid».


Almacenes Simeón. Abrió su primer almacén en Madrid en 1923 en la Plaza del Angel, (Parte de los bajos del Hotel Reina Vistoria ) como el anterior con un carácter más próximo al almacén popular. No obstante durante las primeras décadas fue uno de los comercios madrileños que atraía más público debido en gran parte a la vistosidad de sus escaparates.


Su crecimiento fue muy lento. En 1965 tenía dos tiendas en la capital, en los diez años siguientes abrió 4 más, con lo que en 1975 tenía 6 casas en Madrid, todas en barrios populares y 22 repartidas por otras ciudades, pero todas de pequeñas dimensiones, en una sola planta. Su principal sección fue la textil, pero a partir de la década de los cincuenta incorporó también confección de señora, caballero y niños, hogar, bazar y en la central de Madrid muebles.


Almacenes El Aguila, inaugurados en 1919 en la calle Preciados. Una tienda grande dedicada fundamentalmente al textil y a la confección, que nunca llegó a alcanzar un desarrollo importante en Madrid , a pesar de estar instalada en la calle más comercial de Madrid. El edificio entero donde estaban los almacenes El Águila fue comprado en 1940 por Ramón Areces para abrir el primer almacén de El Corte Inglés. También estuvo presente en Barcelona donde si conto con un cierto prestigio, como en Sevilla, Palma de Mallorca y Bilbao.


Casa Eleuterio que abrió sus puertas el 30 de diciembre de 1922 en Madrid en la calle Fuencarral nº 19, inicialmente se dedicó a la venta de tejidos y confección. Después incorporó otros productos. La tienda siempre tuvo un carácter familiar, pasando de padres a hijos. A pesar de las dimensiones de la tienda, 3.000 m2 en un edificio de varias plantas, y de las pretensiones de convertirse en un gran almacén en el que se llegaron a vender: tejidos, muebles, alfombras y tapicería, confecciones, complementos y ropa del hogar lo cierto es que no pasó de ser una gran tienda de Madrid, que en su época de mayor apogeo llegó a tener 50 empleados, no abriendo sucursales ni en la capital ni en provincias.


Almacenes Rodríguez, sociedad fundada en 1922 con un carácter familiar. El objeto era la venta al por mayor y al por menor y la fabricación de todo tipo de objetos, en concreto en la escritura se señalaba la venta de “toda clase de artículos de los adecuados a los de la categoría de novedades de París de tipo Galerías Lafayette”. Para la puesta en marcha del negocio se adquirió un local en la calle Conde de Peñalver (primer tramo de la actual Gran Vía), que se abrió al público en 1933. (Las Fotografias del mismo ilustraban la entrada Grandes Almacenes en España 1 )


En 1961 inauguró una sucursal en Valencia y en 1964 abrió un segundo establecimiento en Madrid, años después abriría un tercero. A partir de 1971 se especializó en artículos del hogar: tapicerías, alfombras, ropa de cama y mesa y muebles. A finales de la década comenzó a tener problemas, no obstante la sociedad no se disolvió hasta 1983, manteniendo hasta esta fecha su carácter de empresa familiar.


Almacenes San Mateo. Existen dos almacenes con este nombre en Madrid. La primera sociedad abrió su único centro en la calle Fuencarral esquina a San Mateo en octubre de 1925. La Sociedad, con carácter de limitada, fue constituida con el objeto de comprar y vender principalmente tejidos, pero también confecciones, sastrería, zapatería y artículos de bazar, es decir artículos diversos, propios de un almacén. Para estimular a los dependientes los propietarios decidieron desde sus inicios repartir entre ellos un 5% de los beneficios. Sin embargo el negocio no salió adelante, disolviéndose la sociedad tres años después, en 1928.


En 1935 se abrieron otros almacenes con el mismo nombre en la misma calle
Fuencarral esquina a San Mateo pues siguiendo el ejemplo de Sederías Carretas (Galerías Preciados) era común ponerles el nombre de la calle donde se ubicaban. Igual que los anteriores tuvieron un carácter familiar, pasando el negocio de padres a hijos. El almacén tenía tres plantas dedicadas a la venta y contaba con talleres propios de confección en el mismo edificio. Realizaba ventas al por menor y al por mayor a las tiendas de los pueblos. En los años setenta estos almacenes tenían una plantilla de 150 empleados en su única tienda, que estaba distribuida en diez secciones: señora, lencería, ropa de hogar, sastrería, jóvenes y niños, camisería, tejidos, tapicería y muebles, juguetería y venta al por mayor.


Almacenes Progreso se inscribió en el Registro en 1926 y abrió su primera tienda en Tirso de Molina. Durante la posguerra comenzó su expansión abriendo centros en barrios populares del casco urbano de Madrid: en 1940 inauguró un segundo centro en la glorieta de Cuatro Caminos, en 1943 un tercero en Quevedo, en 1943 otro en la calle Alcalá, en 1953 un cuarto en el barrio de Tetuán y en 1969 el último en Vallecas, una barriada popular densamente poblada, en la que se asentaron muchos de los emigrantes que llegaron a la capital en esta etapa. Salvo este último centro (3.000 m2), sus tiendas fueron de dimensiones medianas, oscilaban entre los 700-1.300 m2 y eran atendidas por un grupo reducido de vendedores: 18-20. Fundamentalmente vendía textiles y artículos de bazar.


Por ubicación, dimensiones y tipo de artículos vendidos se adapta al modelo de
almacén popular, que no llega a constituir una cadena pues no sale de la capital.
Desapareciendo a finales de la década de los setenta, al no conseguir superar la crisis como otras casas comerciales.


Almacenes Madrid-París. El primer y el único de los establecimientos
madrileños de esta época que consiguió aproximarse a las características de un gran almacén y al que ya dedicamos una anterior entrada

Una vez construido, se abrió el centro en 1923 en el número seis de la calle Pi y Margall (segundo y mejor tramo de la Gran Vía), en su propio edificio y en un enclave privilegiado, pues desde la segunda década del siglo XX las autoridades pretendieron convertir la Gran Vía en la versión madrileña de las denominadas calle escaparate que se habían desarrollado en otros países en la segunda mitad del XIX, al calor de unos comercios, que daban cada vez mayor importancia a la conquista del cliente a través de un escaparate grande y atractivo. Una calle que en el primer
cuarto del siglo va a atraer los comercios más selectos: joyerías, camiserías de lujo...que en muchos casos trasladaran sus locales a ella.


En Barcelona destacaron:

Almacenes Alemanes de Barcelona inaugurados en 1917.

Almacenes Jorba que abrieron sus puertas en 1926 y fueron comprados en 1963 por Pepín Fernández, para la expansión de Galerías Preciados en esa ciudad


Almacenes El Siglo el que más se acercó al modelo de gran almacén europeo. Su fundador Eduardo Conde y Jiménez era un madrileño, que había emigrado a Cuba, donde trabajó como dependiente en los almacenes que Ramón Herrera, otro emigrante español, tenía en La Habana. Durante su estancia realizó viajes a Nueva York, donde observó de cerca sus comercios. En los almacenes habaneros conoció al que sería su socio en España, Pablo del Puerto. En 1869 ambos decidieron volver, en concreto a Barcelona, cuna de la industria textil, y establecerse por su cuenta. Constituyeron la Sociedad Comanditaria Conde, Puerto i Cía con el objeto de instalar una tienda con el nombre de El Siglo, que vendía lo que se fabricaba en sus propios talleres: camisas, guantes, corbatas y géneros de punto. El éxito obtenido hizo que en 1881 decidieran abrir un almacén de las características de los que habían conocido en América y en Cuba, con el nombre de Grandes Almacenes El Siglo. Según un diario Catalán «el primer establecimiento de España de su genero».


Entre 1882 y 1889 publicaron su propia revista en la que se combinaban artículos de información, con ofertas y publicidad de los almacenes, y en 1890 la sustituyeron por un catalogo que recogía las novedades. Incorporaron muchas de las técnicas de los almacenes americanos, entre ellas una cuidada contabilidad, pues en la mayoría de los comercios españoles ésta no existía. En el Siglo se llevaban libros de inventarios, se registraban las ventas y compras de cada día y se realizan balances periódicos para conocer la marcha del negocio .


El Siglo fue una empresa de tipo familiar, a la que paulatinamente se incorporaron los hijos del fundador: Dionisio. Eduardo, Ricardo y Alfredo Conde y su yerno Leocadio de Olavarria. En 1921 se transformó la Sociedad en Anónima, al abrigo de la nueva legislación más favorable. Al finalizar la década se había convertido en un almacén que ofrecía una variedad considerable de artículos y servicios de cafetería y peluquería. Pero en 1932 los almacenes sufrieron un terrible incendio a causa de un cortocircuito en la instalación eléctrica. No quedó más remedio que abandonar el edificio inicial de la Rambla de los Estudios y comprar un edificio en la calle Pelai,comenzando la compañía su cotización en la Bolsa de Barcelona. Una vez acabada la guerra se abrieron diez sucursales. En Sevilla, Cádiz, Córdoba, Málaga, Huelva, Jerez de la Frontera, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Alicante y Cartagena, lo que convertía a El Siglo en la primera cadena de almacenes del país. Sin embargo, por razones que desconocemos, aunque no ajenas a la situación política y económica que atravesó España en la década de los cuarenta, la empresa entró en una lenta decadencia, aunque se mantuvo hasta la década de los ochenta. Para algunos autores este almacén catalán debe considerarse el primer gran almacén español.

El texto de esta entrada también está extraido de la tesis “Grandes Almacenes populares en España” realizada por Pilar Toboso Sánchez de la Universidad Autónoma de Madrid.

Obtener imagenes de esta época no es facil, las fotografias que os ofrecemos en esta entrada corresponden a varios almacenes, las primeras a los Almacenes Jobar en Barcelona, que adquirio Galerias Preciados en su expansión y hoy son propiedad de El Corte Ingles, a continuación unas imágenes de los Almacenes Simeon y por ultimo de los Almacenes El Aguila .

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