Durabilidad



La pasada semana os hablábamos del Teatriz y de la intervención a la que ha sido sometido para su actualización 20 años después de su inauguración. Y es que cuando las cosas se hacen bien puede durar y mantenerse actuales muchos años, aunque el costo inicial sea elevado a la larga es un ahorro, se convierte en una buena inversión.


Esto, que debería ser lo normal, es una excepción en este mundo en que vivimos, donde los cambios se suceden a toda velocidad y donde todo es de usar y tirar o se queda anticuado antes de hacerse viejo. O quizá deberíamos decir mejor “en que vivíamos”, antes de la crisis, pues ahora parece que las cosas están cambiando y se empieza a apostar por instalaciones más duraderas e intemporales.


Cuando algo esta bien echo, bien diseñado y no es fruto de las modas, sino de un buen estudio y diseño su durabilidad, su prevalencia en el tiempo, es mayor. Puede irse transformando y adaptando al paso del tiempo pero la esencia de su diseño sigue ahí. Le sucede lo mismo que con los buenos diseños de moda (textil), pasa el tiempo y se siguen apreciando, porque como decía Coco Chanel “las modas pasan pero el estilo permanece”.


Otro ejemplo de esto que decimos, de buen interiorismo perdurable en el tiempo es la tienda de Jigsaw, a la que nos referíamos en nuestra ultima entrada en la que hacíamos un repaso a la nueva imagen corporativa de Zara. Han pasado 15 años desde que se diseñó y siegue siendo muy actual aunque las tendencias decorativas del momento no coincidan con su estética minimalista.

Si nos paramos a reflexionar ¿cuanto van a durar muchos de los interiores que se están haciendo actualmente, barrocos y recargados, o con estética entre rustica e industrial, llenos de objetos puramente decorativos e innecesarios?. Solo sobrevivirán al del paso del tiempo aquellos basados en un buen estudio y que tengan ese toque elegante y refinado que da un buen diseño. El resto como la “mala moda” irán al contenedor más cercano al cabo de poco tiempo.


Por ese afán de “estar a la moda” hemos asistido a la destrucción de interiores magníficos para cambiarlos por meros decorados sin ningún valor, en nuestra serie mirando atrás podéis ver algunos ejemplos. Como en muchas facetas de la vida el tiempo pone las cosas en su lugar, aunque a veces sea tarde y ya no tenga remedio.

También es cierto que la novedad vende, el ser humano necesita de constantes cambios y novedades, y es por ello por lo que muchas tiendas cambian su imagen cada 4 o 5 años, pero dada la en la situación actual seria un despilfarro, amen de poco ecológico, son residuos que aportamos a la naturaleza. Es preferible gastarse un poco mas y que nos dure, eso si, actualizándolo de vez en cuando. Continuando con el simil con la moda, seria algo así como hacerse un fondo de armario y actualizarlo con detalles de temporada.


En el mundo de la moda textil, ya lo comentamos, hace tiempo que existen las dos tendencias y conviven perfectamente. El low cost y el lujo, por un lado una moda pronta, de usar y tirar, con una duración muy limitada en el tiempo, unas pocas puestas quizá una temporada como mucho, y con un precio muy económico; por el otro, aquella realizada con buenos materiales y líneas de diseño, que se reconoce y revaloriza con el tiempo.


Personalmente creemos que a todos preferiríamos el lujo, incluso bien mirado es mas sostenible, pero por razones económicas optamos por el low cost. Pero como decíamos en otra entrada se pueden combinar ambas, de hecho casi todos lo hacemos en mayor o menor medida y en distintos ámbitos, también en esa misma entrada comentábamos como no es raro el caso de tener una pantalla de TV carísima sobre un mueble de IKEA, y el resultado tampoco es malo. Aunque quizá en este caso sea al revés y sea el fondo de armario lo que es barato y el complemento lo más caro, o no? Dependerá de los gustos y prioridades de cada uno.


Hoy ilustramos esta entrada con otro ejemplo de permanencia estética dentro del interiorismo comercial: la tienda de Calvin Klein en Madison Av. diseñadas por John Pawson en los años 90. Su interior minimalistas que nos recuerdan a las salas de los museos o las galerías de arte han resistido muy bien el paso del tiempo, esté en boga ese estilo o no en estos momentos, y cuando llega uno como el actual podemos incorporar puntualmente alguna pieza de mobiliario significativo, a ser posible antiguo, o algún elemento de atrezzo que lo actualice.

2 comentarios:

  1. Sigue siendo uno de los mejores interiores comerciales de esta ciudad. otros han venido y se han ido en estos 15 años, pero Calvin Klein sigue igual. en una época hubo una instalación de Dan Flavin, con neones, en las ventanas, que lo mejoraba, pero no hace falta retocarlo,s eguirá así muhco tiempo.

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  2. Squirrel, al final de todo lo "moderno" queda algo bueno que se convierte en "clasico". Este espacio sera un ejemplo, aunque desaparezca quedara documentacion grafica que lo acredite como tal para las generaciones y estilos posteriores.

    Un saludo,

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