Sucesiones



Últimamente hemos asistido a dos relevos importantes en la cabeza de dos grandes empresas, por un lado el voluntario de Amancio Ortega al frente del grupo INDITEX y por otro, el forzoso - por motivos de salud - de Steve Jobs al frente de APPLE.



En este tipo de empresas la cuestión de la sucesión es algo que se planifica muy bien y con tiempo, es mucho lo que esta en juego y no se puede dejar nada al azar, además esta clase directivos saben que es una cuestión ineludible, que tiene que llegar en algún momento y están preparados y mentalizados para ello. Además son empresas de tal envergadura que van más allá de la persona que las dirige y se supone podrán sobrevivir bastante bien sin ellos.


Esa misma cuestión de la sucesión se da también en las pequeñas y medianas empresas familiares, pero en éstas, muchas veces, lejos de ser mas fácil por su menor tamaño y complejidad el asunto se convierte en un autentico problema. Hasta tal punto que los expertos consideran que el cambio generacional es el principal problema que deben afrontar este tipo de empresas y, por desgracia, el motivo más importante de su desaparición (según la estadística, sólo un 40% de empresas familiares llegan a la segunda generación y apenas un 15% a la tercera).


Hay que partir de una premisa básica: como decíamos antes la sucesión es ineludible, tarde o temprano tiene que llegar. Así que resulta poco inteligente y bastante desaconsejable adoptar la política del avestruz, esto es, mirar hacia otra parte, sea por falta de tiempo o por simple comodidad. La improvisación es el peor enemigo para la pervivencia de la empresa.


Por tanto un empresario diligente deberá abordar el problema sucesorio con toda su crudeza y naturalidad, dedicarle el tiempo necesario e incluso solicitar la colaboración de algún profesional especializado que le ayude a elaborar los instrumentos que ordenen la sucesión y que actúe de mediador y pueda ver los problemas desde afuera, sin involucrarse emocionalmente.


La planificación del proceso, cuyo desarrollo puede alargarse durante bastante tiempo, incluso años, comprende aspectos muy variados que no deben descuidarse: proporcionar la formación adecuada a la siguiente generación, escoger al sucesor, prever las normas reguladoras de la cesión y gestión de la empresa, establecer las relaciones entre empresa y familia, así como los cauces de comunicación entre las diferentes generaciones, etc.


Para que todo el proceso llegue a buen fin tan importante es acertar con la persona que tome la sucesión y asuma la gestión de la empresa, como concienciar a los miembros de la familia y empleados de las posibilidades de futuro del negocio en su nueva andadura.

En demasiados casos se ofrecen excusas y justificaciones de todo tipo para retrasar el proceso sucesorio. Hay quienes sencillamente no conciben ser sucedidos si no es después de su muerte, y otros achacan tener que seguir al frente de la empresa al escaso talento de los sucesores.


Lo más recomendable seria encarar la sucesión en etapas. Que el sucesor o sucesores vayan haciéndose cargo de algunos sectores, de acuerdo con sus capacidades (producción, o administración, o compras), y comiencen a tomar decisiones por cuenta propia.


Hasta aquí más o menos la teoría sobre la sucesión en pequeñas empresas familiares.
Nuestra opinión al respecto es que el espíritu emprendedor no se hereda y que también, en muchos casos, la personalidad arrolladora del fundador - incluso después de desaparecido -, amedrenta a sus sucesores, por lo que cuando estos llegan estos a la dirección no realizan ninguna gran innovación y lo máximo que consiguen es conservar, en unos casos mejor y en otros peor, la empresa familiar.


Popularmente se dice que la primera generación crea la empresa, la segunda la mantiene y la tercera la hunde.

Para nosotros lo más importante es que tengan una buena educación e incluso una carrera profesional fuera de la misma y que se incorporen a ella si lo creen oportuno. Pero también tenemos que decir que cada empresa es un ente único e irrepetible, y que no se puede generalizar en cuanto a métodos y prácticas para enfrentarse y solucionar los problemas que deban afrontarse.

Las imágenes que ilustran esta entrada Corresponden al Restaurante El Machi – mítico bar - restaurante marinero de Santander con mas de 80 años de historia que ha reabierto sus puertas hace relativamente poco con una nueva imagen acorde con las tendencias estéticas actuales y llevada a cabo sin excesivo desembolso económico.

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