Farmacias Modernistas en Barcelona



Para terminar este periodo estival en que os hemos ofrecido varias entradas dedicadas a antiguos comercios, y enlazando también con las que anteriormente os ofrecimos de nuestra visita a Barcelona, hoy os traemos, gracias a la información que hemos recogido en la red
, un resumen de las principales farmacias modernistas que todavía perviven en la ciudad de Barcelona.


Según un artículo de Luis Agromayor, que apareció en el número 400 de la revista 'Jano', hacia 1950 existían aún en Barcelona más de 1.200 tiendas modernistas, 'conservadas sin demasiadas modificaciones'. La mayor parte de ellas eran establecimientos públicos, tales como panaderías, bares y cervecerías, confiterías, sastrerías y farmacias. Desde entonces es muy posible que esta cifra haya descendido; sin embargo, Barcelona es una de las ciudades donde mejor se ha conservado y respetado el arte modernista, que su fuente de inspiracion era la naturaleza y tuvo repercusion en todas las artes, desde la arquitectura, pasando por las artes decorativas, literatura, música y pintura.


Con respecto a las farmacias, que es el tema en que vamos a centrarnos, fueron muchas las que se construyeron en un estilo modernista a partir de 1880 y, sobre todo, a primeros de este siglo. Algunas de ellas han pertenecido a la misma familia durante varias generaciones; otras han ido cambiando de dueños. Es curioso observar el eclecticismo de estilos que impera en algunas de ellas, en las que se ha reformado el exterior, añadiendo, en algunos casos, un feo rótulo fluorescente y en las que el interior ha quedado reducido a un espacio anodino y funcional. En la calle Hospital, 109, ha habido, hasta hace pocos años, una farmacia que fue construida por el famoso arquitecto modernista José Puig i Cadafalch. Poseía unas magníficas vidrieras en su interior, pero desgraciadamente ha desaparecido.


Existen dos zonas en las que se ubicaron gran parte de las farmacias modernistas: una fue aquélla que se ha denominado el Ensanche, sobre todo en la Rambla de Cataluña y el Paseo de Gracia, y otra en la Barcelona antigua, en las Ramblas, el antiguo barrio de la Ribera y en el Raval. Como nos es imposible comentar cada una de ellas en particular, hemos elegido las más representativas y aquellas que mejor han mantenido su sello modernista, en la fachada o en su interior.


La farmacia Tanganelli-Vallet, situada en la Rambla de Cataluña 117, esquina Rosellón, es una de las mejor conservadas y que mejor representa al modernismo esplendoroso y pujante que tuvo lugar a principios de siglo en esta parte de la ciudad. La puerta de entrada posee una arquería neogótica, pero lo que llama poderosamente la atención es su interior, en el que abundan las cresterías, artesonados, un cordialero detrás del mostrador y un botamen de farmacia en muy buen estado. Parte de él data de la época en que el Dr. Vallet, antepasado del propietario actual, la hizo construir en 1885. Desde entonces hasta la actualidad han sido muy pocas las reformas realizadas.


La farmacia J. Bolós, bastante próxima a la antes mencionada, se encuentra en la Rambla de Cataluña 77, esquina Valencia. Es magnífica su cristalería de entrada, que representan un árbol con hojas y motivos vegetales. El interior está muy bien conservado, con estanterías y mostrador de caoba; detrás del mostrados puede contemplarse una zona abovedada, donde destaca otra cristalera que representa un jarrón con una exquisita decoración floral. Parece ser que el primer propietario de la farmacia fue el Dr. Antonio Novellas y Roig, quien la mandó construir en 1901, y los arquitectos que la idearon fueron los hermanos Falguera, amigos del dueño.


Pasando a otra zona de la ciudad, a la Barcelona antigua, encontramos la farmacia Padrell, situada en la calle Sant Pere Més Baix, 54, donde aún quedan restos de su antiguo esplendor. Esta farmacia estuvo anteriormente ubicada en el barrio de La Ribera, concretamente en lo que hoy es el Parque de la Ciudadela. Recordemos que Felipe V, después de la Guerra de Secesión, mandó destruir este barrio como represalia por la actitud combativa que habían mantenido los catalanes. Allí hizo construir una ciudadela militar, por lo que desapareció gran parte de La Ribera que daba directamente al mar, fuera de las murallas, y que era una de las zonas más bellas de la antigua Barcelona.


A partir de este lamentable suceso fue cuando la farmacia Padrell se trasladó a su actual ubicación. Ha conservado el estilo modernista en sus magníficas vidrieras, que datan de 1894, fecha en la que el Dr. Escudé realizó una reforma. Estas vidrieras son ovaladas, con un panel central y dos laterales que representan las típicas flores modernistas, la amapola, el lirio y el narciso, que emergen de dos albarelos y se encaraman en graciosas formas curvilíneas.


En la parte superior puede verse el nombre del primer propietario y la fecha de su fundación en 1561. En su interior se conservan algunos muebles barrocos anteriores a la reforma y una lámpara de hierro forjado que representa escudos y rosas y que ganó un primer premio en la Exposición de 1929.


Ya en pleno barrio de La Ribera, o en lo que ha quedado de ella, existen dos farmacias de características algo diferentes, de líneas más sobrias. Ambas fueron fundadas en épocas anteriores al modernismo, aunque poseen características del período modernista, debido a las transformaciones que fueron efectuándose posteriormente.


La farmacia Diví está situada en la calle Carders, 3, frente a la iglesia de Marcús, donde aún se conserva una fachada románica restaurada. Como su nombre indica, en la calle Carders era donde estaba situado el gremio de los cardadores de la lana. La portada es elegante y sencilla. Según el propietario, Sr. Diví, hombre viajero y al que le gusta visitar las farmacias más antiguas de Europa, su padre compró esta farmacia en 1904 y que realizó algunas transformaciones.


Las estanterías y el mobiliario son de nogal oscuro, en el interior hay un mostrador, tipo taquilla, con otras dos laterales sostenidas por unas columnas. La arquitectura es ecléctica, anterior al modernismo. Abundan los armarios verticales, con remates dorados, y en las estanterías se conserva en perfecto estado un botamen de farmacia muy antiguo. Como piezas interesantes, cabe destacar un filtro de agua francés y una lámpara modernista, que antes era de gas.


A pocos metros de la Diví, en la Plaza de la Llana, se halla la farmacia de Joaquim Cases Parés. Es de características muy similares a la anterior. Es también muy antigua. La compró el bisabuelo del actual propietario y sufrió considerables reformas en 1910. Posee junto al mostrador dos taquillas modernistas de gran belleza, taquillas que existían en muchas farmacias debido al gran número de personas que trabajaban en ellas pues eran quienes preparaban los jarabes, las infusiones, los ungüentos y las fórmulas magistrales. Un enorme mortero que se encuentra a la entrada servía para mezclar y triturar hierbas y otros productos medicinales.


En la calle del Carme 84 se encuentra la farmacia del Carmen. Es una de las pocas que ha conservado la portada modernista aunque el interior ha sido reformado totalmente por el actual propietario a finales de 1970.


Por nuestra parte esperamos que nos desaparezcan no sólo las farmacias sino muchos otros establecimientos, algunos de las cuales os hemos mostrado aquí, testigos de una Barcelona boyante e innovadora, como fue la de primeros de siglo, tan bien representada por un gran número de arquitectos, artistas y artesanos que fueron los artífices del modernismo de esa ciudad.

Si os gusta e interesa el tema no dejéis de visitar el sitio Barcelona Modernista donde podéis encontrar diferentes establecimientos con fotografías de los mismos, las fotos que acompañan esta entrada están sacadas en mayor parte de aquí y pertenecen por orden a las Farmacia Tanganelli-Vallet, La farmacia J. Bolós, La Farmacia Padrell y La Farmacia Diví (Actualmente Sta Caterina) .
Como nos comenta Francis alguna de ellas no es Modernista 100 % como la Tanganelli- Vallet de estilo neogotico, pero con detalles modernistas.

3 comentarios:

  1. El modernismo puro no se inspira en estilos anteriores. Otra cosa es el historicismo con todos sus "neos" y que coexiste en el tiempo con el modernismo y que en muchas ocasiones se fusionan. Pero, como siempre, que placer asistir a vuestro blog. Un abrazo.

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  2. Frnacis, tienes razón, como siempre tus comentarios son de lo mas acertado. a veces las prisas nos llevan a cometer algunos errores, Hoy mismo modificaremos la entrada.

    Un saludo.

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  3. Me encantan estas farmacias!! Creo que me voy a bajar esta aplicación para recorrer todas las de Barcelona :D

    https://play.google.com/store/apps/details?id=com.stkdevelopers.farmaciasbarcelona

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