El Paraiso de las Damas II




Como comentamos en nuestra entrada anterior vamos a dedicar algunas entradas al libro "El Paraíso de las Damas", podríamos extendernos bastante, pero vamos a intentar resumir los puntos que nos han parecido mas importantes o nos han llamado más la atención.

La novela nos cuenta la vida de Denise que llega a Paris a los 20 años, huerfana y con dos hermanos a cuestas. Va a casa de su tío que tiene una antigua pañería en el centro de la ciudad y que en una ocasión le ofreció trabajo, pero con el pequeño comercio en crisis, amenazado por los grandes almacenes, tiene que emplearse en un gran almacén propiedad de Octave Mouret, (el despótico monarca de la moda) llamado El Paraíso de las Damas. De sus aventuras y desventuras, y de cómo transcurre la vida dentro de los grandes almacenes en plena expansión, cotilleos y demás, sazonado con historias de amor es la trama general del libro, pero lo que nos ha llamado la atención son los textos y las frases que pronuncian sus protagonistas, si dejamos de lado el aspecto temporal (de cuando ocurre la trama) ,anecdótico de alguna de ellas y las sacamos de contexto, podría perfectamente pronunciarlas el comerciante de la esquina esta semana o la pasada. No hay que olvidar que el libro esta escrito en el año 1883.



Zola relata así cuando la protagonista ve por primera vez el gran almacén:

Denise asintió con la cabeza. …
aquellos almacenes con los que se topaba inesperadamente, aquel comercio que tan grande se le antojaba, le henchían el corazón y la atraían, aislándola de cuanto la rodeaba, presa de una emoción y una curiosidad intensas. En el chaflán que daba a la plaza de Gaillon se abría, hasta la altura de la entreplanta, la puerta principal, completamente acristalada; la enmarcaba una caprichosa ornamentación rebosante de oropeles. Dos figuras alegóricas, dos mujeres cuyo torso desnudo henchía la risa, desplegaban un rótulo que rezaba: El Paraíso de las Damas. A ambos lados, los escaparates se internaban por las calles de la Michodiére y Neuve-Saint- Augustin, en las que ocupaban cuatro edificios recientemente adquiridos y reformados.

Denise seguía absorta ante los tenderetes de la puerta principal, colocados al aire libre, en plena acera: un cúmulo de oportunidades para tentar a las clientes, para que las gangas las hicieran detenerse al pasar.



La sensación que le produce la vieja tienda que su tío tiene enfrente:

A ambos lados de la puerta, en un marco de madera del mismo verde botella del rótulo, que el tiempo había teñido de ocre y hollín, se abrían dos hondos escaparates, oscuros y polvorientos, en los que apenas se distinguían las piezas de paño que en ellos se amontonaban. La puerta, abierta de par en par, parecía la boca de un húmedo y tenebroso sótano.

En la tienda seguía habiendo un olor a viejo y una semipenumbra que eran como el llanto con que penaba por su abandono todo el comercio tradicional, bonachón y sencillo.



O las palabras del viejo tío comerciante en contra del gran empresario:

¡Siempre está inventando algo; un liante de lo más peligroso, que pondrá el barrio patas arriba si nadie se lo impide!

Pero ¿dónde se había visto una tienda de novedades en la que vendieran de todo? ¡Aquello no era más que un bazar! ¡Y el personal tampoco se quedaba atrás: una panda de jovenzuelos que más parecían mozos de estación, que baqueteaban la mercancía y a la clientela como si fueran fardos, que se despedían o se dejaban despedir por un quítame allá esas pajas, sin el menor cariño por la casa, sin tradición ni arte!



Ya habrás visto el escaparate, ¿no? Siempre coloca ahí las mejores confecciones, y, de telón de fondo, pone piezas de paño, un auténtico desfile de saltimbanquis para seducir a las mujeres fáciles... ¡A un hombre honrado se le caería la cara de vergüenza antes que recurrir a semejantes artimañas! El Viejo Elbeuf es famoso desde hace casi cien años y nunca tuvo necesidad de recurrir a semejantes engañabobos. ¡Mientras yo viva, la tienda seguirá estando tal y como la heredé, con sus cuatro piezas de muestra, a izquierda y derecha, ni una más ni una menos!



Y las teorías del nuevo comerciante:

Se había fijado éste en que la clientela arramblaba con los artículos pasados de moda, los «trastos viejos», con tanta mayor rapidez cuanto más alta era la comisión que llevaban en ellos los dependientes, y había basado en aquella observación un nuevo sistema de venta. Ahora daba participación a todos los dependientes en la venta de cualesquiera artículos y les concedía un tanto por ciento sobre el retal más pequeño, el objeto más nimio que vendiesen: era éste un sistema que había revolucionado el comercio de novedades y enfrentaba a los dependientes en una lucha por la existencia de la que se beneficiaban los patronos.



O como bajar el precio de alguna mercancía como gancho del resto de productos:

Si la ponemos a cinco sesenta, es como si perdiéramos dinero, porque tendremos que descontar los gastos, que son muy elevados... En cualquier otro sitio la marcarían a siete francos.

Perderemos unos pocos céntimos en este artículo, lo reconozco. ¿Y qué? ¿Dónde está el daño si atraemos a todas las mujeres, si las tenemos así a nuestra merced y conseguimos que pierdan el seso ante nuestras montañas de mercancías y vacíen los monederos sin llevar cuenta? Lo que hace falta, querido amigo, es encandilarlas; y para eso necesitamos un artículo que encuentre su punto flaco, que haga época. Luego ya podemos vender los demás artículos tan caros como en cualquier otra parte, porque estarán convencidas de que nosotros se los damos más baratos.



Las negociaciones con los fabricantes:

Si Gaujean no entra en razón -contestó-, Gaujean se quedará al margen... ¿De qué se quejan? Pagamos al contado, nos llevamos todo lo que fabrican; lo menos que pueden hacer es trabajar más barato... Y, además, basta con que le aproveche al público.

Por lo demás, los fabricantes no podían ya vivir sin los grandes almacenes, pues en cuanto uno de ellos dejaba de tenerlos por clientes, la quiebra era inevitable.



Y su explicación de cómo funciona el negocio de los almacenes:

Le explicaba cómo funcionaba ahora el negocio de las novedades, basado, en la actualidad, en la renovación rápida e ininterrumpida del capital, que era menester convertir en género el mayor número posible de veces dentro de un mismo año. Así era como, aquel año, su capital, que ascendía tan sólo a quinientos mil francos, había circulado por los almacenes cuatro veces, arrojando una recaudación de dos millones. Una miseria, por cierto, que no tardaría en incrementar, pues estaba seguro de que por determinados departamentos el capital podía pasar diez e, incluso, veinte veces.



Tal era el fin último al que todo se encaminaba: la continua renovación del capital; la acumulación de mercancías; la tentación de lo barato; los precios marcados, que inspiran confianza. Por lo que peleaban y competían los almacenes era por la mujer, a la que hacían caer una y otra vez en la tendida trampa de los saldos, tras aturdirla con los escaparates. Despertaban en ella nuevas apetencias; eran una tentación gigantesca antela que ella sucumbía fatalmente.



¿es o no una narración de plena actualidad? En la próxima entrada seguiremos mostrándoos como era el comercio de la época y lo poco que parece han cambiado las cosas desde entonces.

Las imagenes que ilustran esta entrada son grabados de los desaparecidos Grands Magasins du Louvre, uno de los dos en los que se inspira el libro y las hemos tomado prestadas de la curiosa pagina Web Bibliottheque National de France en su apartado dedicado a Zola

4 comentarios:

  1. "De plena actualidad" es poco, como decia podria estar escrito hoy mismo. Que ganas de volver a leer la novela!! Hay una mas reciente que tambien muestra el trabajo en unos grandes almacenes, en otro periodo mas reciente, los anhos 50 del siglo XX. Se trata de "Brooklyn", del escritor irlandes (que vive en Espanha) Colm Toibin. Es la historia de una chica irlandesa que emigra a EEUU en los anhos 50 y empieza a trabajar en unos grandes almacenes en Brooklyn siendo testigo de los cambios sociales que se desarrollan a su alrededor. Es una novela muy distinta a la de Zola, de estilo mas telegrafico y breve. Parece que no pasa nada, cuando en realidad ocurre de todo. Muy recomendable.

    Por cierto, los grabados que publicais son preciosos.

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  2. Ardilla, por eso nos parecido interesante trerla hasta aqui y ofrecer algunos pasajes que inciten a su lectura completa.

    Tendremos en cuenta la recomendacion que nos haces.

    Como siempre gracias y un saludo.

    PD: Admirable. Hay algun tema que no domines o del que no estes puntualmente informado?

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  3. Muchisimos! Futbol, por ejemplo (excepcion hecha de Iker Casillas, de el me lo se todo).

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  4. Ardilla, pues ya sabes tambien muchisimo de futbol (auque sólo sea de algo/alguien muy especifico), je je , pues juntate con nosotros

    Saludos

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