El Manantial




El pasado domingo 27 de diciembre leíamos un sorprendente articulo del diario El País sobre Ayn Rand, (La resurrección de Ayn Rand) la autora del libro “El Manantial”, que posteriormente se convertiría en película de la mano de King Vidor, con actores como Gary Cooper y Patricia Neal. Al parecer la ideología de la escritora, que queda patente en su obra y en la que pondera el individualismo creador frente al movimiento de masas, está siendo el arma intelectual ultraconservador contra el gobierno Obama.



Según Ayn Rand todos los males de la Humanidad proceden del hecho de negarse a ver que el egoísmo (el actuar para complacer los propios intereses y para alcanzar la felicidad personal) es el motor esencial para que las cosas marchen adecuadamente. Todo lo demás está llamado a la derrota. El altruismo es un cáncer, la seguridad social un reconocimiento de que los que mandan son los débiles y la solidaridad promoción de la miseria. Ayn Rand considera que esos factores anulan la capacidad creativa de los mejores hombres, que el hecho de que un estado exija impuestos a sus ciudadanos es una coerción inadmisible del derecho sagrado a la propiedad privada. Según ella, el estado sólo debería tener una ocupación: la formación de un cuerpo de seguridad que impida a alguien ejercer la fuerza para obtener un beneficio.



Rand, novelista y filosofa anticolectivista, nació en Rusia en 1905 y vivió la revolución bolchevique que arruinó a su familia. En 1926 llega a Estados Unidos donde trabajó en diversos puestos de la industria del cine de esa época hasta que en 1943 con su libro El Manantial, que fue rechazado por 12 editores antes de publicarse, se convierte en un autentico fenómeno de masas.



Para ella el comunismo era la aniquilación de lo puramente individual, de la vida privada. Ella defendía que “El interés de uno mismo y su felicidad es lo único indiscutible, moral y razonable “. Rand se proclamaba abogada del egoísmo ilustrado y racional.



Aunque no estamos de acuerdo con algunas de sus ideas y planteamientos, que crearon adeptos en los años 40 y 50 en USA tras la publicación de sus novelas “El manantial” y “La rebelión de Atlas”, si nos causaron una profunda huella la película y la posterior lectura del libro “El Manantial” por el idealismo moderno de su protagonista, quizá demasiado utópico para ser real, pero que todo artista incipiente tiene en mente como si de él mismo se tratara.



A través de esa obra descubrimos las dificultades de aquellos arquitectos (se dice que el personaje protagonista esta inspirado en Frank Lloyd Wright) que intentaron introducir la arquitectura moderna, (simple en las formas, incluso fea para el gusto de la época, pero de una belleza natural sobrecogedora, destinada al confort de sus moradores) en un ambiente en donde la tradición ahogaba la creatividad del artista imponiendo estilos góticos, renacentistas o, en ocasiones, eclécticos y, siempre de segunda mano. El protagonista Howard Roark se mantiene fiel a sí mismo, a su proyecto en la vida, sin dejarse afectar por los estilos y la presión externa. Nada le perturba; ni los clientes, ni las penurias económicas, consiguen transformar su idea de la belleza que exterioriza a través de sus angulosas construcciones y erizados rascacielos.



De este modo se granjea el odio de los colectivistas, de aquellos que aspiran a la felicidad del conjunto y matan el ego para obtener algo que está fuera de su alcance: la felicidad colectiva.

La civilización, como muy bien dice Roark en su alegato final, es el proceso que consiste en liberar al hombre del hombre. Y sobre todo, recuerda, no sonrías cuando el mundo te escupe su cochina vulgaridad.



Vi por primera vez la película hace muchos años en la filmoteca Nacional, cuando ésta se encontraba en lo que hoy es la sala Heineken, el la calle de la Princesa de Madrid, en versión original y con un aparatito en la oreja a través del cual, un rato después del dialogo original, se escuchaba la voz de una traductora que trasladaba al castellano, para todos aquellos que no dominábamos el idioma, lo que los actores decían en la pantalla.



Después de varios años buscando la película por muchos sitios dí con ella un día de madrugada en un canal de televisión, pudiendo por fin grabarla en video, lo que me permitió visionarla en múltiples ocasiones más .

Varios años después pude conseguir, en una librería de viejo, el libro ya descatalogado y leerlo con pasión, viendo que era mucho mas completo que la película, que resultó ser un resumen bastante rápido del libro. Hace un par de años, por fin, conseguí el DVD original que salió a la venta en España.



El libro ha sido reeditado hace mas o menos un año por una pequeña editorial argentina (Grito Sagrado) y aunque, como todo, hay que cogerlo con la correspondiente distancia, me parece de bastante interés para cuantos aficionados a la arquitectura moderna nos leen. Os dejamos el video con el alegato final que resume la ideología de Rand y quizá imagino la de muchos artistas.




4 comentarios:

  1. Fabulosa entrada. No he visto "El Manatial", y me pongo a buscar raudo, la arquitectura tiene una pinta magnifica. Eso si, recuerdo el pirindolo en la oreja de la Filmoteca (cutre, pero util).

    El problema de la filosofia de Ayn Rand es como y quien lo manipula en los EEUU de la actualidad. Se ha convertido en una cita obligada anti-Obama, cuando hay, por supuesto, muchos mas matices que todo eso. Yo puedo comulgar con muchas cosas de sus ideas, sobre todo respecto a los derehcos individuales, pero otras muchas me parecen de otra epoca, aunque aqui esten muy arraigadas (como el panico a la seguridad social, que no comprendo). Hay una obra de teatro fabulosa, "Top Girls", de Caryl Churchill, que es el anti-Rand total, en epoca Thatcherista. Muy recomendable.

    Conoces "Mon Oncle" de Jacques Tati? Es gracioso porque es lo opuesto al manantial. La familia que vive en una casa moderna a rabiar, robotizada, pierde todo su individualismo y su humanidad. Lo mismo, pero al reves.

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  2. Ardilla, gracias, El Manantial es una pelicula interesante en bastantes aspectos y como deciamos parece que al protagonista lo identificaban con Wright, asi que de ahí que la arquitectura tenga tan buena pinta, de hecho se aprecian bastantes similitudes con algunas obras de sus obras.

    Los extremos acaban tocandose y nunca son buenos. Ni la colectividad y aborregamiento totales tipo comunismo o fascismo ni el individualismo a ultranza. Por supuesto que todos estamos a favor de los derechos individuales pero tambien hay que tener en cuenta los logros conseguidos gracias a esfuerzos colectivos.

    Desde aqui tampoco se entiende muy bien lo del rechazo a la seguridad social, pero parece mas un tema de interes economico, de capitalismo puro y duro que una diatriba entre bien comun o individual, no?

    No la recordamos bien del todo, pero "Mon oncle" nos parece mas intento de ridiculizar el movimiento moderno y los avances tecnologicos.

    De todas maneras, bienvenidas estas peliculas que de una u otra forma nos hacen pensar y replantarnos ideologias, sistemas de vida, movimientos, estilos, costumbres, etc.

    No sabemos por ahi que tal, pero por Madrid esta haciendo un frio que pela.

    Saludos

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  3. Aqui hace un frio que pela, pela, y eso que estamos en la latitud de Sevilla. Al menos hace sol aunque ha amanecido todo nevado.

    Mon Oncle ridiculiza en parte el mundo moderno, pero lo muestra en todo su esplendor. En realidad se rie de personas de miras estrechas, en este caso de los que rechazan cualquier cosa que NO sea moderna. Pero el disenho de la peli es fabuloso.

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  4. Ardilla, aqui ahora tambien hace un frio que pela, y como quiza hayas visto en alguna noticia esta pasada noche ha caido en Madrid una nevada de las de verdad, de las que no se recordaban.

    Si, el diseño de la pelicula es muy bueno y como critica contra los que se oponen a los avances tambien esta bien.

    Saludos

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