Renovarse o Morir: Camisería Hernando - Madrid




Paseando el pasado fin de semana por la Gran Vía madrileña, pasamos por delante de una de esas cada vez mas escasas tiendas que te hacen dudar cuando las miras de si no has retrocedido en el tiempo, nos referimos a la Camisería Hernando.



Cuando uno se acerca y mira esos escaparates en los que se exhibe con una colocación tan cuidadosa como de otra época un genero sin duda de estupenda calidad parece como si el reloj del tiempo se hubiera parado aquí hace muchos años y no tuviera intención de volver a ponerse en marcha. Y es una lastima porque el establecimiento es esplendido, y el genero de buena calidad, pero continua dirigido a un público por lo general maduro y cada vez mas escaso que compra pocos artículos aunque sean de calidad y así es difícil sobrevivir: según parece este resiste gracias a un familiar apasionado de la saga Hernando que se obstina a las embestidas de la especulación.


Este establecimiento situado en el numero 71, muy próxima a la popular Plaza de España, es la única superviviente de las ocho camiserías que hubo en esta vía. Dedicada en un principio a la confección de camisas a la medida, hoy ofrece una variada selección de artículos: chalecos, jerseys, polos, bufandas, pañuelos, algo de calzado, etc.



Se trata sin duda de una de las tiendas más elegantes del centro de Madrid. En muchos sitios figura como diseñada por el arquitecto Teodoro Anasagasti, reconocido arquitecto de los primeros decenios del pasado siglo con obras tan importantes como el Edifico de la Prensa Española, la Iglesia Anglicana de Madrid, y los Almacenes Madrid – Paris, de los que hemos hablado en repetidas ocasiones y que están de nuevo de actualidad porque sus plantas centrales van a retomar su función comercial con la apertura de Primark en sus 12.000 m2. Pero que sepamos ni el edificio es suyo pues es obra de José Sanz y de Jose Bergue, ni probablemente la citada tienda pues esta abrió en 1957 cuando el arquitecto había muerto en 1938.



La camisería Hernando se fundó en 1857 en la Puerta del Sol, y se trasladaron a Gran Vía nº 71 en 1957, justo cien años después. En ella destaca su mobiliario, fabricado en caoba por la prestigiosa casa Herráiz y cuyo importe ascendió a dos millones de pesetas de los de la época. En su interior se pueden apreciar además un primorosamente bien conservado suelo de mármoles taraceados, su clásica escalera, o las lámparas de cristal, que debido a su peso tuvieron que ser ancladas al forjado del techo.

Actualmente al frente del negocio se encuentra la cuarta generación de propietarios representada por Ángel García, que se lamenta de que el comercio tradicional de calidad no es lo que prevalece en el Madrid del siglo XXI.


Nosotros por nuestra parte tenemos que admitir que si bien es cierto que quizá no sea la calidad lo que impere en el comercio de hoy en día, si que sigue habiendo lugar para ello, como lo demuestran numerosas marcas y establecimientos, y no digamos ya para artículos de lujo, sector al que como se viene diciendo no parece afectar tanto la crisis.

No obstante también hay que reconocer que el comercio y el publico han cambiado, y mucho. Han cambiado los gustos y la forma de comprar de los clientes y han cambiado los comercios y los modos de vender, y aunque Hernando se publicita como una tienda tradicional y clásica con artículos totalmente actualizados, quizá no baste solo con eso si quiere asegurar su supervivencia.


Dentro de un entorno histórico privilegiado pero en constante cambio y ebullición como es la Gran Vía, con su constante ir y venir de gentes de aquí o de fuera, es indudable el valor y la atracción que tiene un establecimiento de estas características, con sus cuidados interiores, su atención personalizada, sus artículos de calidad, etc. Pero como decimos mas arriba, no basta solo con eso y con ofrecer un producto “actualizado”, el publico de hoy demanda también otras cosas: horarios mas acordes al ritmo de vida actual y a la ubicación donde se encuentra, productos actuales, sí polos, alpargatas, etc. van sustituyendo a las antiguas camisas y chalecos, pero también deben ser expuestos y mostrados de otra manera; y tampoco estaría de más algo de sabia nueva, que esos artículos fueran también ofrecidos y vendidos por personal que supiera conectar con el publico actual y sus preferencias.



Somos conscientes de que no es fácil dejar paso y ceder el timón. Cuando se ha estado toda una vida al frente de un negocio cuesta quedarse a un lado, pero también hay que aceptar que es ley de vida y que así tiene que ser, y tampoco tiene por que ser una retirada definitiva, pues siempre es necesaria la voz de la experiencia.

También es difícil conjugar tradición y modernidad pero, salvando las distancias y que mientras uno tiene un producto exclusivo el otro ofrece uno multimarca, que también sabemos es una tendencia en recesión, no muy lejos pueden encontrar un espejo en el que mirarse: la tienda de Loewe en la misma Gran Vía, quizá el clásico por excelencia de la zona, y como ha sabido adaptar sus instalaciones, su oferta, etc. a los nuevos tiempos y las nuevas formas.



Y si no, un poco mas lejos tenemos otro caso, diferente, pero también como ya dijimos en su momento, buen ejemplo de actualización de un local tradicional al comercio actual (y también con un producto de calidad), “Le Marche aux Puces “ (El Mercado de las Pulgas), del que ya os hablamos en otra entrada.



En fin, que no nos gustaría ver desaparecer otro de nuestros comercios históricos, creemos que todavía están a tiempo de dar un paso adelante, pero de no hacerlo, y pronto, mucho nos tememos que al igual que vaticinamos ocurriría con Samaral, este clásico del comercio madrileño tiene sus días contados.

Algunas imagenes provienen del interesante Blog Caminando por Madrid de Carlos Osorio.

5 comentarios:

  1. Me ha encantado este post!

    Ver al vendedor, con su corbata y todo! :) me ha resultado hasta tierno. En realidad creo que lo que transmite es nostalgia, yo no creo que vayan a innovar, creo que acabarán desapareciendo.

    Lo que me parece es que más que incorporarse ellos al ritmo o imagen actual, son las"las nuevas tiendas" las que no deben perder de vista un modelo de negocio basado en la calidad del producto y en la atención personalizada.

    Un abrazo!

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  2. Carolina,

    Efectivamnete transmiten nostalgia de otra epoca. No se trata de que innoven, sino de que actualicen algunos detalles, y por supuesto manteniendo caliad y atencion, esa es una de las bazas del pequeño comercio.

    Un saludo,

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  3. Verdad Carolina que el producto que venden se renueva cada temporada? pues no se puede vender en soportes ni tiendas decoradas hace 60 años porque no luce. Y si lo hacen que no se quejen del poco exito.

    Yo soy profesora de escaparatismo,merchandising y interiorista. Y la respuesta que me dan és...es que ya vino un decorador muy bueno cuando monté la tienda.(hace 20-30-40 años. Por eso no he venido a las classes de escaparatismo. Causan ternura? quizas si pero la gente no compra por ternura ni pena. Y estamos hablando de una tienda maravillosa que con un poco de buen gusto se arregla ya que la base es buena...pero hay otras...tiendas en ciudades de provincia o pueblos...que dan miedo. Y no estoy hablando de una remodelación total como hacen la franquicias que estan destruyendo la imagen personal de calles y plazas...no, hablo de estar sensibilizado con lo bueno y lo que hace especial que tiene cada una de ellas, però con pequeños cambios actualizalas.

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    1. Otra chupando del bote, profesora de escaparatismo dice, aquí se inventan oficios cada semana. Y me pregunto yo, a los chinos también les das clases? son los que más venden en España, con su competencia desleal, abriendo más horas que el comerciante local, vendiendo productos de baja calidad a precios de risa y por supuesto con el alquiler subvencionado y excluidos de impuestos son los que más venden en este pais de borregos. Estas tiendas tienen que cerrar porque no venden, así de claro, porque la gente compra mayoritariamente en los chinos, los españoles somos borregos y así nos va, cada vez los chinos se hacen con más patrimonio mientras los españoles lo perdemos, y la gente sigue comprando a estos individuos que aquí no generan ni dejan beneficio alguno. Por cierto, para ser profesora debería mejorar algo tu ortografía.

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  4. Anonimo,

    "No estoy hablando de una remodelación total como hacen la franquicias que estan destruyendo la imagen personal de calles y plazas...no, hablo de estar sensibilizado con lo bueno y lo que tienen y hace especiales a cada una de ellas, pero actualizandolas con pequeños cambios". No tenemos mas que añadir, has captado perfectamente la idea que queriamos transmitir.

    Un saludo,

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