Perdida de Estilo



La entrada de hoy seria mas propia de un blog de moda que de este dedicado al interiorismo y el comercio, pero como hoy es primer viernes después de vacaciones y visto lo visto este verano, nos vais a permitir la licencia.

Coco Chanel decía “viste vulgar y solo verán el vestido, viste elegante y verán a la persona “

Esta frase viene a cuento cuando hemos estado buscando información sobre las tiendas de textil
chinas nos topamos con el siguiente comentario, que hemos suavizado y acortado por “pudor”.


Hola, yo soy de Madrid, y sí, aquí nos han invadido los chinos, pero solo hay una razón y es que en Madrid ya no queda estilo y buen gusto. Cuando esto ocurre las ciudades se llenan de gente en chándal, con zapatos de plástico y ningún pudor!

Las tiendas estas de los chinos no son mas que un montón de ropa espantosa de calidades penosas … Además son tiendas en las que eres atendido como cuando vas a comprar un cenicero a las "tiendas de veinte duros" medio a gritos, medio que no te entiendes y te persiguen por los pasillos.


Os recomiendo que nunca os pongáis zapatos de plástico/poli piel/curpiel o como lo quieran llamar, es una atrocidad para tu cuerpo, tu espalda, tu piel, todo! Un poco de dignidad!!

UNA SEÑORA TIENE QUE IR VESTIDA COMO LO QUE ES, Y NO COMO UNA PORDIOSERA.POR EL BUEN GUSTO, LA MODA, LA CLASE, EL ESTILO Y LAS GANAS DE VERSE Y QUE TE VEAN GUAPA


Bueno creemos que no hay que exagerar y que esta señora esta siendo demasiado radical en este tema, pero lo que si es cierto es que en las grandes ciudades, y más, si estas tienen playa en verano se pierden las formas y el estilo a la hora de vestir.

Chanclas, gafas de sol, pantalones cortos y camiseta de manga corta. Este puede ser perfectamente el perfil mayoritario del hombre en verano, tanto en zona costera como en las capitales.


Ya hace unos años el Ayuntamiento de Murcia pidió a los periodistas que cubrían los plenos mensuales que en verano acudieran vestidos "con decoro". (es decir, procurando no vestir con pantalones cortos o chanclas para acudir al salón de plenos").

Pero no nos creamos que esto solo pasa aquí, también hace ya un par de años en la entrada de la Casa Blanca colgaron un cartel que pone: «No flip flops» o, lo que es lo mismo, prohibido llevar chanclas. Con este hecho se pretende parar el desenfreno en las costumbres y la vestimenta, y así intentar que «todo vuelva a la normalidad», según un ayudante de la Casa Blanca.


Y es que en cuanto llega el verano, y con él las primeras alertas por las altas temperaturas en algunas regiones, las chanclas y los pantalones cortos comienzan a proliferar, incluso en las oficinas, pero ¿es correcto ir vestido así al trabajo?

Lo primero que se debe tener en cuenta es "saber dónde trabajamos", porque "el tipo de trabajo, la institución o la empresa en la que estamos nos marca el estilo”.


La forma de vestir esta muy relacionada con el tipo de empresa en la que se trabaje. Hay empleos en los que hay que mantener una imagen porque se está de cara al cliente, por lo que ahí se debe cuidar más la indumentaria.

Hay empresas que cuentan con un manual de estilo interno, que se debe cumplir, y en aquéllas en las que no hay debe primar "la lógica, el sentido común y el respeto" a la hora de elegir indumentaria. Hay que ser flexibles pero con límites y se debe buscar un equilibrio.


Hay trabajos que requieren vestir prendas especiales por seguridad y otros que establecen una uniformidad, que debe aportar la empresa, pero que a parte de estos dos supuestos "no hay ninguna obligación legal" que permita al empresario "decir cómo se tiene que ir vestido".En lo que si coincide la mayoría de la gente es en que con las mujeres hay más permisividad. Se ve distinto como visten hombre y mujer, se permite mas a la mujer. Y esto es así según algunos entendidos por la represión total del hombre en el vestir a partir del s XIX (lo que llaman la “gran renuncia”),cuando se llevó a cabo la Imposición del modelo del sistema económico, que solo se abrió un poco a partir de las luchas juveniles de los años 60.

Y es que aunque muchos expertos arguyen que la elegancia es algo subjetivo, también se muestran de acuerdo en que la perdida de la elegancia es una constante en los últimos 30 años.


Dicen que falta criterio, pero que hay cánones de los que se puede aprender. Que la elegancia y el decoro no están reñidos con la comodidad, pero también, que no todo el mundo puede ponérselo todo.

En cuanto al aspecto comercial a veces lo que nos ponemos depende de lo que nos quieran vender o lo que quieran que compremos para integrarnos en un canon estético. A la industria le interesa que haya tribus diferenciadas con distintas estéticas que las distingan. Aun así en todas las ciudades parece haber cada vez mas uniformidad en el vestir, marcada por las grandes marcas.


Así que, si hasta hace pocos años, la clásicas chanclas de piscina tenían su uso radicalmente acotado a dos terrenos: la playa y, como su propio nombre indica, la piscina, y fuera de ahí el veto de los fashionistas, los próceres de lo ‘cool’, las revistas de moda y demás era tajante: prohibido absolutamente su uso, ahora sin embargo, cosas de la montaña rusa que es la moda, lo que ayer era un atentado al buen gusto es hoy lo más de lo más. Para el día, para la noche, para un ‘look’ casual, para ir al trabajo. Con pantalones cortos, vaqueros, vestidos de verano, ¡Incluso con traje. Chanclas, chapines, tanacas, flip-flops... ya no están reñidas con la elegancia. Sólo hay que elegir el modelo apropiado para cada situación y eso sí, procurar lucir una pedicura digna!.



Las imagenes y el video que ilustran esta entrada corresponde a un restaurante ideal para las noches de verano que no llueva. es el Yelow Treehouse Resstaurant diseñado por Peter Eising y Lucy Gauntlett en Auckland, Nueva Zelanda.

4 comentarios:

  1. La señora ésa es un poco xenófoba, la verdad, hay otras formas de decir lo mismo. Aunque en ciertas cosas tenga razón, yo creo que los chinos no son responsables de la pérdida de estilo, ni mucho menos. Se ha perdido la elegancia del mismo modo que se ha perdido el llamar a la gente de usted, es una supuesta democratización de las costumbres que tiende al mínimo denominador común. Ya lo he dicho mil veces: detesto las chancletas, sobre todo porque me parecen lo más incómodo y sucio del mundo (me refiero a su uso en ciudad). Pero allá cada cual.

    No sé si se ha perdido elegancia. Ahora se viste en todas partes al estilo norteamericano básico: ropa deportiva, algodones reforzados (el "denim", que era tejido para ropa de trabajadores), zapatos de deporte. El año pasado fui a la boda de un chico muy joven que estaba sufriendo muchísimo en día tan señalado, y es porque no recordaba haberse puesto antes en su vida un par de zapatos y le molestaban un montón. Sólo lleva chanclas, sandalias o zapatillas. Y su madre tampoco recordaba si alguna vez le había puesto zapatos.

    Yo visto muy "clásico", en parte porque es lo adecuado en mi trabajo trabajo pero también por elección. Pero me parece bien que cada cual vista como quiera. Eso sí, como bien decís, la mayor parte de la gente cree ser muy individual cuando en realidad están siguiendo las pautas marcadas por una industria poderosísima que es quien, sin que ellos lo sepan, les dicta lo que tienen que ponerse.

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  2. Squirrel, la verdad es que la persona que tiene estilo, o elgancia natural lo va a tener tanto con traje como con sandalias, sabrá llevar ambas cosas en su momento y manera oportunas. Pero lo que si se han perdido, son referentes, unas ciertas normas que son necesarias para vivir en comunidad y que como todas las normas tambien estan para saltarselas de vez en cuando cuando la ocasion lo requiera. ahora como tu dices es todo mas igualitario, y quiza por eso tambien todo vulgar, mas comun, aunque a veces nos creamos originales al final somos parte de una masa, mas o meos grande, pero masa.

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  3. Aunque todavía tengo pendientes las entradas sobre Gutiérrez Soto, no me resisto a comentar lo que decís aquí. El comentario que copiáis es radical, es verdad; exagerado seguramente, pero bastante cierto.

    Yo, a veces, miro alrededor y soy el único con zapatos “en kilómetros a la redonda”. Es verdad que cada situación y cada trabajo y cada época del año y cada sitio tiene “su propia etiqueta”, pero el personal –ellas y nosotros- está perdiendo un poco el norte, y muchos no se dan cuenta de lo torpe que resulta ir a trabajar en Madrid un martes de julio vestido como si estuviera en la playa de San Juan (o en Puerto Banús, que a estos efectos lo mismo da). En mi opinión, supone una falta de categoría mayúscula, además de una enorme falta de respeto a los demás. Con el afán de evitar la uniformidad y al grito de viva la comodidad y todo vale porque lo dice …. quien sea, acabamos con otros uniformes de lo más desafortunados.

    SQUIRREL habla de que cada quien vista como quiera: OK, pero ¿no habrá alguien empeñado en tomarnos el pelo, en manipularnos?

    xG

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  4. xG, creemos que lo has expresado perfectamnete, se esta perdiendo el norte y al final no hacemos sino cambiar unos uniformes por otros. Y ademas nos creemos que los elegimos nosotros...

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