martes, 30 de junio de 2009

Cafeteria El Corte Ingles

Cuando preparábamos el ultimo post dedicado a Peter Marino topamos con varias fotografías del restaurante que Chanel tiene en la ultima planta de su edificio en Tokyo, y esto nos hizo recordar la cafetería que El Corte Ingles dispone en su centro de Callao.

Desconocida para la mayoría de los madrileños la cafetería en la última planta del Corte Inglés de Callao es toda una sorpresa. ¿Y que lo convierte en especial? Resulta que una de las mejores mesas de Madrid está en el interior de un centro comercial. Y no es espectacular debido a su cocina, a su servicio o a su carta. Lo verdaderamente valioso del grupo de mesas pegadas a los ventanales de la cafetería de la última planta de El Corte Inglés de Callao son las vistas. Y en verano cuenta incluso con una terraza. Desde la novena planta del edificio se divisa una panorámica de Madrid que engloba desde el Faro de Moncloa hasta un poco más allá de San Francisco el Grande, pasando por el Palacio Real, La Almudena, Casa de Campo, Plaza de España, la sierra de fondo… Y en primer plano, el entrañable anuncio de Schweppes.

Pues bien, a pesar de todo ello o precisamente por ello, resulta incomprensible que hoy día, cuando algunas de las terrazas de Madrid como las de los hoteles Urban o el Oscar Room Mate se han convertido en lugares de moda, auténticos lugares de peregrinación desde donde ver y ser visto, este espectacular espacio no es que este desaprovechado, sino que sea un lugar tan descuidado y carente de atractivo desde el punto de vista estético que es el que nos concierne.

Nada que ver con los de otros grandes almacenes de ciudades europeas o estadounidenses que gozan de espacios como este y a los cuales saben sacar mucho mas partido, no solo desde el punto de vista económico sino de imagen y prestigio.

Si hace poco en anteriores post hablábamos de los assets de una empresa, que duda cabe que este edificio y esa planta en particular podrían ser uno de los asset de El Corte Ingles, máxime cuando se trata de un centro situado en uno de los puntos neurálgicos y turísticos de la capital y que goza de un privilegiado horario de apertura. Pocos espacios comerciales de la capital recibirán tal numero de visitantes.

El Corte Inglés ha sido desde siempre una empresa marcadamente tradicional, con pocas apuestas modernas en cuanto a diseño,- no hay mas que echar un vistazo a sus edificios e interiores ,quizá y desde la desaparición de Galerías Preciados su situación como únicos grandes almacenes del país han contribuido a su anquilosamiento, salvo en los casos de los espacios que ocupan las grandes marcas de prestigio tanto en textil como cosmetica, joyeria etc , ya que son éstas las que se ocupan del diseño de sus ambientes.

Quizá va siendo hora de una profunda renovación en la imagen de los interiores de El Corte Ingles antes de perder definitivamente su privilegiada posición. Dicen que los momentos de crisis son los más propicios para ello y aun siendo momentos difíciles para todos, esta es sin duda una de las pocas empresas que se lo podrían permitir.

Como remate a este post ponemos un video del resturante del ultimo centro abierto por los grandes almacenes Harvey Nicols en Londres y el restaurante del mismo en la Oxo Tower



lunes, 29 de junio de 2009

Peter Marino

Entre los diseñadores mas influyentes dentro de los locales del retail se encuentra el arquitecto Neoyorquino Peter Marino, todo un “gurú” a la hora de crear edificios para soñar, que firma los proyectos de las mejores tiendas del mundo.

Con un «look» que recuerda a las vestimentas de los moteros de cuero y tacón cubano, Marino adquirió nombre y prestigio en los 70 después de decorar la casa de Andy Warhol en Nueva York. Supo aprovechar la jugada, y de inmediato recibió el encargo de crear todos los espacios de Barneys en Manhattan, transformando un clásico edificio en la Avenida Madison en una tienda de retail cargada con una elegancia y sobriedad que se mantienen vigentes hasta hoy. Como el mismo dice “estaría orgulloso de haber conseguido atmósferas que no pasan de moda. Es muy fácil caer en la trampa de lo trendy. A lo que aspiro es que en tres, seis o nueve años ,los clientes de las tiendas que he diseñado continúen diciendo ¡ Adoro este lugar !.

Luego vinieron las casas de Yves Saint Laurent, de Agnelli y de importantes fortunas que querían tener al más reputado de los arquitectos en ese mundo.

Por supuesto con Marino no se habla de precios ni presupuestos: le gusta el estilo francés, acudir a los anticuarios para comprar obras de arte y levantar las mansiones por dentro para dar su toque personal. Como era de prever, Arnault se fijó en su talento y le encargó la restauración de la sede de Dior en la avenida Montaigne de París.

El cambio fue radical, pero funcionó. De la elegancia tradicional de la firma se pasó al barroquismo de Marino con toques de leopardo, dorados y brillos para dar un aspecto mucho más extravagante que gustó tanto que desde entonces recibe casi todos los encargos de ese grupo.

Cada imagen o mueble que elige para sus proyectos, sin hacer diferencia entre tiendas, casas u hoteles, es un modelo exclusivo que elabora sólo para ellos. Odia copiarse o repetirse. Y aunque su tema recurrente es el lujo, cada marca la trata como una pieza única que habla con su propio lenguaje.

Sus obras se pasean por la estética y el confort. Un estilo que él define como atemporal, grandioso y pulcro, y que consigue con la elección de cristales, mármoles y tapices; con el uso de dobles alturas y fachadas sofisticadas; con diseños únicos. Según su filosofía, basta con situar una sola pieza de arte o un mobiliario antiguo auténtico para que una habitación cobre vida. Para el futuro, la tendencia, asegura, será una mezcla de materiales High Tech y piezas de lujo. Un contraste entre la estética futurista y los elementos clásicos.

Siempre escuchar al cliente, crear ambientes con alma y permitir la licencia del artista. Nunca usar copias de antigüedades, tratamientos en ventanas o luces poco agradables. Son varias las reglas que rigen sus treinta años de carrera

Entre las casas, los clubes de yates, los hoteles y las tiendas de retail, dice que son los edificios multi propósito los que más le motivan. Por eso etiqueta al Chanel Ginza Tower –Tokio, 2006– como uno de sus favoritos. Una torre de diez pisos que además de los tres niveles destinados a la boutique, cuenta con un salón de exhibiciones y conciertos, oficinas y dos restaurantes, uno de ellos a cargo del chef Alain Ducasse, aunque él aborrece cenar fuera de casa y considera que comer en restaurantes es algo pasado de moda.

Habituado a invitar artistas contemporáneos para crear piezas exclusivas, en Chanel Ginza pidió a la israelita Michal Rovner que ideara un video instalación para ser proyectado en su fachada, que contiene 700.000 LEDs. El espectáculo atrae las miradas de los peatones y logra la integración perfecta entre arte y arquitectura.

También será el encargado del nuevo diseño de los espacios Loewe en todo el mundo. de las que ya daremos cuenta en su momento.

viernes, 26 de junio de 2009

Hotel Puerta de America - Planta 2

Subimos a la planta segunda, diseñada por uno de los arquitectos que mas nos gustan, Norman Forster, del que ya hablamos a raíz de la concesión del Premio Príncipe de Asturias.

Rara es la obra de Foster detrás de la que no hay una idea brillante y original. Esta no es una excepción. Nadie ha resuelto la integración de baño y dormitorio con la brillantez con que él lo ha hecho, obteniendo además una habitación amplia, un verdadero espacio continuo.

En las habitaciones. Destacan los materiales naturales, sobre todo el cuero blanco, presente en las paredes de los pasillos, armarios y butacas. Líneas muy sencillas, casi asépticas y grabados originales de Eduardo Chillida, del que fue amigo y cuyos colores emplea en la decoración de las habitaciones.

El pasillo de paredes revestidas de cuero blanco se dinamiza con unos cilindros de luz que penetran a modo de cuña en la habitación, donde dan lugar a la cabina de ducha. Esta tiene además un falso techo textil retroiluminado que la convierte en una luminaria..

Lavabos y espejos se encastran en una exquisita encimera de ónice retroiluminado que se prolonga hasta formar el escritorio. La cama suavemente posada sobre la tarima de roble, paredes revestidas de cuero blanco en el acceso y en el frontal frente al lecho – donde se escamotea la televisión, accesible con un solo gesto de la mano - , cuero negro en el cabecero...Todo se conjura en una exquisita y sensual sinfonía de texturas naturales.

La amplitud del espacio no queda interrumpida por ningún objeto, el amortiguamiento acústico se corresponde a la perfección con la luminosidad clara y tamizada. En definitiva , “un perfecto santuario urbano”, en palabras de Foster. Un oasis relajante y refinado. Puede que no sea la planta mas "trendy" del hotel, pero puede también que sea una de las mejores.

jueves, 25 de junio de 2009

Hotel Puerta de America - Planta 1


Continuando con el repaso que al diseño del Hotel Puerta America empezamos hace unas entradas, hoy vamos a comentaros la 1ª planta, una de las más conocidas por sus líneas ondulantes continuas y el derroche de imaginación y dinero, diseñada por Zaha Hadid.

Zaha Hadid, arquitecta de origen iraquí aunque afincada en Londres, ha sido la primera mujer que obtuvo el Premio Pritzker (el equivalente al Nobel en Arquitectura).

De los enfoques experimentales que pueden verse en el Hotel Puerta America, esta primera planta, ofrece el resultado mas redondo: una caverna sinuosa y fluida excavada en LG Hi-Macs, este material se trabaja como la madera, se puede moldear, termoformar o hacer incrustaciones, las opciones de diseño son casi ilimitadas. Totalmente macizo y con juntas imperceptibles, se trata de un material dúctil que se acopla como un guante a la manera atrevida de ver la arquitectura que tiene Zaha y que nadie como ella ha llevado a sus máximas posibilidades.

Nada mas salir del ascensor, en el lobby – presidido, a la altura de los ojos para apreciar los cambios de color, por la majestuosa lámpara Vortexx, diseñada por Zaha y Patrik Schumacher para Sawaya & Moroni y Zumtobel Staff -,el huésped descubre un espacio de formas curvas y sinuosas, avanzar por el pasillo es navegar por un conducto vivo y flexible.

Uno de los aspectos más destacados es la iluminación creada para las puertas. Se trata de una banda de leds que iluminan las leyendas en las puertas. De este modo, desde el interior el huésped puede marcar si desea que le sirvan el desayuno, que le hagan la habitación, que no le molesten o si necesita alguna reparación. Un prodigio de ingenio y comodidad.

Dentro, espacios monocolor, difíciles de clasificar. La asombrosa luminosidad compite con la incredulidad de comprobar como todo el espacio se resume en un solo gesto y el LG Hi-Macs resuelve asientos, cama, cabecero, escritorio lavabo y bañera , sin fisuras ni solución de continuidad. Nunca antes se habrá tenido tal sensación de habitar un espacio digital, ajeno a cualquier evidencia tectónica.

La sensación se invierte en las habitaciones de la fachada norte, idénticas a las otras, pero enteramente en negro. Un huésped pionero lo describió como “dormir dentro de la mascara de Darth Vader”

miércoles, 24 de junio de 2009

Autenticidad

Lo auténtico tiene que ver con lo verdadero, lo genuino, lo certificable. Se opone a lo auténtico lo que no es sino una copia, algo parecido pero no igual; quizá a efectos prácticos un sucedáneo, pero en el fondo algo falso, si no fraudulento.

En un mundo que apela cada vez más a los sentidos y a las apariencias, los consumidores se preocupan cada vez más de que los productos y servicios provengan de una compañía “auténtica”; es decir, una compañía que sea lo que dice ser, y que siga siendo fiel a su esencia.

Y es que la autenticidad se ha vuelto el gran imperativo comercial de los últimos tiempos. Ya nadie se pregunta si un producto está disponible, es de buena calidad o es asequible. Vivimos en un mundo de abundancia que ya ha superado todos estos problemas. Lo importante es que la vivencia que genera el producto, el producto mismo y la compañía sean auténticos o, al menos, percibidos como tales.

Los cinco géneros básicos de la autenticidad son:

1. Materias primas en su estado natural en la tierra: materias que no son artificiales ni sintéticas.
2. Productos que son pioneros en sus campos: suelen ser considerados “originales” mientras que cualquier otra cosa es una “copia”.

3. Ofertas que se hacen excepcionalmente bien: tan bien ejecutadas y con tal nivel de profesionalismo que sería inconcebible comprar otra cosa.

4. Vivencias que provienen de los rituales de la historia humana o de culturas duraderas: Estas vivencias son consideradas auténticas porque han perdurado a través de los años.

5. Fuentes que son reverenciadas y, por tanto, influyentes: la gente considera auténticas las cosas influyentes y que impulsan a los humanos a buscar objetivos más elevados. Esta es la razón por la que los edificios sustentables y las prácticas de comercio justo han generado tanto ruido en los últimos tiempos.

¿Consideran nuestros clientes que somos auténticos?,¿Somos lo que decimos que somos?.Para poder ser lo que decimos ser, es preciso que aceptemos exactamente lo que realmente es nuestro negocio y ofertas. Cuando la gente se acerca a nuestro negocio, la realidad debe corresponderse con la publicidad.

“Tienes que querer a la gente. Lo demás ya vendrá”, fueron las palabras que Amancio Ortega ( dueño del grupo Inditex ) le dijo a Jesús Vega de la Falla, antes de incorporarse a la compañía, al preguntarle sobre su futuro cometido. Y éste es el eje de estas empresas: generar un producto pensando en los clientes, no en los ingresos. Es uno de los motivos por los que el grupo textil gallego no hace publicidad porque prefieren invertir esos millones en mejorar la calidad del producto. Y pensar también en quienes componen la empresa desde los directivos hasta los mozos de almacén.

Lo que realmente enamora de las compañías es su personalidad, su carácter y su autenticidad. No pueden llevar máscaras porque sus públicos lo notan. Tienen que mostrarse tal y como son, sin cosmética alguna. Desde los distintos departamentos tienen que conseguir que la empresa cambie y tenga la capacidad de transmitir a sus públicos la solidez y consistencia de sus principios y valores.

martes, 23 de junio de 2009

Prada Hombre Madrid

Hace un par de semanas Prada abrió su nueva tienda exclusivamente para hombre en Madrid. Como ya dijimos en un post anterior ocupa el local que tenia la firma con anterioridad en la calle Goya casi esquina con Serrano antes de la apertura de su gran tienda de mujer en la calle Serrano. En principio no pensábamos a hacer reseña de ella pues ya habíamos comentado sobre la nueva tienda de mujer, de la que decíamos que no nos aportaba nada nuevo, pero para nuestra sorpresa, la tienda de hombre nos ha resultado mucho mas interesante.

Esta nueva sede y la de Londres son las dos primeras tiendas que se abren en Europa con el nuevo concepto masculino, donde el tono verde deja paso a la madera oscura, recordando el interior de un lujoso vestidor de hombre.

La tienda, diseñada por el arquitecto Roberto Baciocchi, cuenta con un espacio de 115 metros cuadrados y dos grandes escaparates y se articula en varias zonas. La primera zona, la que se ve desde la calle, está dedicada a los accesorios y el calzado y se trata de un espacio decorado en madera de ébano y sillas de terciopelo marrón, creando un pequeño salón muy íntimo y acogedor. La otra zona, la dedicada a la colección ready-to-wear está situada en un nivel ligeramente inferior pero con la misma impronta, es decir, materiales que recrean una atmósfera cálida y acogedora con la madera de ébano como elemento esencial en mobiliario y paredes mientras que el suelo alterna alfombras en marrón oscuro. A esto hay que añadir los sofisticados cristales y metales oscuros del mobiliario, inspirados en las vitrinas de los museos, que aportan toques de luz, transparencia y claridad.

El único “pero” que podríamos ponerle a la nueva tienda es quizá que la iluminación no esta del todo lograda, y las prendas no nos parece que estén suficientemente iluminadas; en cuanto a lo demás, por lo pulcro, sencillo y vanguardista creemos que es una imagen perfecta para el “dandi” del siglo XXI al que va dirigida.

lunes, 22 de junio de 2009

Intromisión

Auque no esta dentro del mundo del interiorismo ni del retail, campos habituales de nuestros post y ámbitos de nuestra profesión, no hemos podido por menos que hacernos eco de esta noticia por lo que ello afecta a todos los que nos dedicamos a profesiones más o menos “artisticas”.

El diario "The Guardian" pidio al príncipe Carlos que se callese o dimitiera. En un editorial acusa al príncipe Carlos de Inglaterra de abusar de sus prerrogativas para torpedear un moderno proyecto arquitectónico de Richard Rogers.

El periódico afirmo en su editorial -'Prince Charles: Shut up or step down'- que Carlos tiene línea directa con el emir de Qatar que financia el polémico proyecto en uno de los barrios más elegantes de la capital británica, y acusa al heredero del trono de intentar frustrar ese plan para sustituirlo por otro, mucho más conservador, de uno de sus arquitectos favoritos. (En la foto que encabeza este post se ven ambas propuestas)

El británico Richard Rogers destaca entre los nombres más reconocidos de la arquitectura moderna, ganador del prestigioso Premio Pritzker y autor, entre otros edificios, de el Dome de Londres, el Centro Pompidu en Paris junto con Renzo Piano o la T4 en Barajas. Pero en el Reino Unido también es conocido como la "bestia negra" favorita del tradicionalista Carlos de Inglaterra.

El heredero de la corona británica califica el proyecto de "antipático", en una carta remitida hace unos meses al primer ministro catarí, el jeque Hamad Bin Jaber, a quien conmina a reconsiderar su construcción. Carlos propone como alternativa a uno de sus arquitectos favoritos, Quinlan Terry, para diseñar un complejo de corte más clásico que no desentone con el ladrillo rojo del Hospital Real (siglo XVII), ubicado en el mismo barrio de Chelsea y obra de Christopher Wren, también autor de la catedral de San Pablo, frente al proyecto de Rogers , que utiliza sobre todo cristal y acero.

Entre los profesionales críticos con la intervención de Carlos de Inglaterra y solidarios con Rogers figuran Norman Foster, Renzo Piano, Jacques Herzog y Pierre de Meuron, Zaha Hadid y Frank Gehry, es decir algunos de los arquitectos estrella de la actualidad.

'Si el príncipe quiere comentar el diseño de este o cualquier otro proyecto, le instamos a hacerlo aprovechando el proceso de consulta establecido', decían los arquitectos en su carta. Y añadían que 'en una democracia moderna' es esencial que no se recurra al cabildeo 'entre bastidores' para torpedear un 'proceso democrático en marcha'.

La opinión que la moderna arquitectura le merece al heredero del trono británico es bien conocida: en 1984 utilizó un discurso para criticar un proyecto de ampliación de la National Gallery de Londres, proyecto que fue abandonado. Carlos de Inglaterra también presionó en contra de otro proyecto de Richard Rogers para la plaza de Paternoster, próxima a la Catedral de San Pablo.

El anterior alcalde de Londres, Ken Livingstone, recordaba como una pesadilla los constantes ataques de Carlos a sus proyectos de planificación urbana.

Para eludir el conflicto, las autoridades de Qatar iban recurriendo a la diplomacia en respuesta a la petición del príncipe, de quien ya esperaban "un enfoque más tradicional". Pero en el texto no se desprendia que estuvieran dispuestos a renunciar a su complejo residencial en el exclusivo universo de Chelsea. Hasta que el pasado viernes 12 de Junio por la noche, cuando Rogers recibió en sus oficinas al lado del Támesis una llamada telefónica que confirmaron sus temores. Un representante de la familia real de Qatar le comunicó que el plan de remodelación de los cuarteles de Chelsea, que estaba a punto de ser presentado a las autoridades locales de Westminster y en el que llevaba trabajando más de dos años, pasaba a mejor vida.

Esta intromisión entendemos excede las competencias del príncipe Carlos al usar su influencia como futuro heredero al trono, recordemos que de una democracia parlamentaria, para bloquear un proyecto urbanístico de rehabilitación y sienta un precedente peligroso al emplear sus contactos para conseguir de nuevo que un proyecto no se lleve a la practica.

sábado, 20 de junio de 2009

Murakami 2


No hemos podido resistirnos a colgar el nuevo video que Takashi Murakami ha realizado para Louis Vuitton.

Seis años después de que el japonés y Marc Jacobs se rindieran enamorados uno ante el trabajo del otro dando vida a Superflat Monogram, el artista firma una nueva obra para la casa francesa.

jueves, 18 de junio de 2009

Museo Chicote

Hoy comenzamos un nuevo apartado dentro de este blog, son las colaboraciones que desinteresadamente nos hacen otros bloguers, en este caso es de nuestro mejor comentarista Breckinridge, queremos darle las gracias desde aqui por su interes y deciros que estamos abiertos a cualquier colaboración o sugerencia de algún tema que querais que tratemos.

La coctelería Chicote, hoy conocida como “Museo Chicote”, es un bar fundado en 1931, en plena Gran Vía madrileña, por el barman Perico Chicote. Desde un primer momento fue lugar de encuentro de la farándula de más nivel y con el tiempo se convirtió en un local legendario, tanto por los cócteles del Sr. Chicote (que había sido el barman del hotel Ritz de Madrid y escribió un libro con sus “500 mejores cocktails”) como por la pléyade de estrellas de la época dorada del cine, y celebridades patrias, que pasaron por sus banquetas y sillones. Ava Gardner, Orson Welles, Rita Hayworth, Frank Sinatra, Grace Kelly, Luis Miguel Dominguín… la lista es inacabable.

Hay un aspecto de Chicote que se suele pasar por encima pero que, sin embargo, es parte integral de su identidad, tanto más cuanto que apenas se ha modificado en sus casi 80 años de vida: su diseño. En Madrid hay muy pocos ejemplos del estilo “art déco” que barrió las ciudades del mundo occidental a finales de los años 20 y primeros 30, y Chicote es uno de ellos. Sería injusto, en todo caso, encasillarlo en la categoría “art- decó”, como sería injusto encasillar a su autor, Luis Gutiérrez-Soto, en alguna categoría estilística pues le debemos muchas obras de relevancia en Madrid: joyas del racionalismo como los cines Barceló (hoy discoteca Pachá) o Europa, ejemplos de arquitectura corporativa de mediados de siglo de corte americano como la torre negra de la Unión y el Fénix, o extraños engendros historicistas de estilo neo-herreriano como el cuartel del Ejército del Aire. Jugaba con los estilos y se plegaba al gusto y exigencias de quien le contrataba pero siempre culminaba obras de gran impacto visual e, inevitablemente, de alta calidad formal y constructiva.

Chicote tiene señas de distinción ya desde la calle: su nombre diseñado en una tipografía “sans sérif”, redonda y algo chata, en neón rojo, sobre dos grandes ventanales flanqueando la puerta giratoria de entrada. El primer detalle de buen diseño interior se advierte al atravesar la puerta giratoria: unos preciosos pasamanos de metal cromado y de puro estilo déco ayudan a salvar los dos escalones de desnivel. A ambos lados de la entrada se encuentran zonas para clientes, con mesas bajas de madera y metal, rodeadas de sillones de tubo de acero, tapizados en verde, que recuerdan a las sillas que Marcel Breuer diseñó desde la Bauhaus para la casa austríaca Thonet. Las paredes de estas zonas están paneladas en madera clara a media altura, y por encima de la “boiserie” cuelgan fotografías que atestiguan el pasado de glamour del local.

Los suelos, de terrazo continuo en color claro y negro marcando el trazado del espacio (con planta en forma de “T”), dan unidad a todo el local, que es de diseño muy diferente en la zona del bar. A lo largo del lado izquierdo del fuste de la “T” se encuentra la barra, de madera y metal cromado, con un fondo de botellas de licor, perfectamente iluminadas, flanqueada de taburetes altos. Enfrente, se encuentran unas “cabinas” diseñadas en madera y metal, que en realidad son pequeños reservados donde pueden sentarse unas cuatro personas, pudiendo aumentar el grupo con la ayuda de pequeños sillones auxiliares tapizados, también en madera y de diseño “art-déco”.

En mi opinión estos reservados son la pieza de diseño más distinguida de todo el bar, sobre todo por diversos detalles originales. Por encima de los sillones curvos y del panelado de madera oscura, se levantan unas baldas muy sencillas, hechas de tubo de metal cromado y de estilo racionalista, cuyo cometido era servir de sombrereras. En la pared, se encuentran pequeñas hornacinas forradas de espejo (al igual que las dos columnas del bar), cuyo cometido originales difícil de adivinar, pero que hoy se utilizan para poner las bebidas. Finalmente destaca un detalle de diseño precioso y juguetón, casi infantil, que resta seriedad a esta coctelería y le da, al mismo tiempo, un aire especial: entre cada reservado se eleva, del suelo al techo, un aplique de metal cromado curvo con un diseño de estrellas recortadas de varios tamaños que están iluminadas por dentro.

Quizá la iluminación, casi toda indirecta, situada tras molduras de los volúmenes de techo y paredes (con la excepción de las lámparas de tulipa redonda que cuelgan del techo frente a la barra), sea otro de los grandes éxitos del diseño del bar Chicote. Al fondo, entre las puertas de los lavabos, un reloj redondo de diseño moderno –que podría ser de los años 30 pero también ser un añadido posterior- lleva años sin funcionar. Quizá sea este reloj que no da la hora el santo y seña de un local atemporal y que es un vestigio de los movimientos de vanguardia en diseño y arquitectura del primer tercio del siglo XX, uno de los pocos que tenemos en Madrid y que por algún motivo, quizá de confluencia de astros de diversos tipos, hemos sabido conservar hasta hoy.

Mantener el interés e innovarse dentro del corsé que supone el espacio y la decoración protegida es una de las máximas del local desde 2001. En esta fecha asumió la responsabilidad de la dirección un nuevo equipo comandado por Pedro Serrano y Alexis Rojas responsables del renacimiento de Chicote en pleno siglo XXI, después de quedar estancado en el último tramo del siglo XX desde que en 1977 falleciera el mítico Pedro Chicote. La nueva dirección intenta cambiar el espíritu. Contratan a un pinchadiscos, hacen un restiling de la mano de Tomas Alía con introducción de luces de ambiente cambiantes y contratan a una firma de relaciones públicas que enfoca el local a un público más fashion.