Cuando preparábamos el ultimo post dedicado a Peter Marino topamos con varias fotografías del restaurante que Chanel tiene en la ultima planta de su edificio en Tokyo, y esto nos hizo recordar la cafetería que El Corte Ingles dispone en su centro de Callao.
Desconocida para la mayoría de los madrileños la cafetería en la última planta del Corte Inglés de Callao es toda una sorpresa. ¿Y que lo convierte en especial? Resulta que una de las mejores mesas de Madrid está en el interior de un centro comercial. Y no es espectacular debido a su cocina, a su servicio o a su carta. Lo verdaderamente valioso del grupo de mesas pegadas a los ventanales de la cafetería de la última planta de El Corte Inglés de Callao son las vistas. Y en verano cuenta incluso con una terraza. Desde la novena planta del edificio se divisa una panorámica de Madrid que engloba desde el Faro de Moncloa hasta un poco más allá de San Francisco el Grande, pasando por el Palacio Real, La Almudena, Casa de Campo, Plaza de España, la sierra de fondo… Y en primer plano, el entrañable anuncio de Schweppes.
Pues bien, a pesar de todo ello o precisamente por ello, resulta incomprensible que hoy día, cuando algunas de las terrazas de Madrid como las de los hoteles Urban o el Oscar Room Mate se han convertido en lugares de moda, auténticos lugares de peregrinación desde donde ver y ser visto, este espectacular espacio no es que este desaprovechado, sino que sea un lugar tan descuidado y carente de atractivo desde el punto de vista estético que es el que nos concierne.
Nada que ver con los de otros grandes almacenes de ciudades europeas o estadounidenses que gozan de espacios como este y a los cuales saben sacar mucho mas partido, no solo desde el punto de vista económico sino de imagen y prestigio.
Si hace poco en anteriores post hablábamos de los assets de una empresa, que duda cabe que este edificio y esa planta en particular podrían ser uno de los asset de El Corte Ingles, máxime cuando se trata de un centro situado en uno de los puntos neurálgicos y turísticos de la capital y que goza de un privilegiado horario de apertura. Pocos espacios comerciales de la capital recibirán tal numero de visitantes.
El Corte Inglés ha sido desde siempre una empresa marcadamente tradicional, con pocas apuestas modernas en cuanto a diseño,- no hay mas que echar un vistazo a sus edificios e interiores ,quizá y desde la desaparición de Galerías Preciados su situación como únicos grandes almacenes del país han contribuido a su anquilosamiento, salvo en los casos de los espacios que ocupan las grandes marcas de prestigio tanto en textil como cosmetica, joyeria etc , ya que son éstas las que se ocupan del diseño de sus ambientes.
Quizá va siendo hora de una profunda renovación en la imagen de los interiores de El Corte Ingles antes de perder definitivamente su privilegiada posición. Dicen que los momentos de crisis son los más propicios para ello y aun siendo momentos difíciles para todos, esta es sin duda una de las pocas empresas que se lo podrían permitir.

Como remate a este post ponemos un video del resturante del ultimo centro abierto por los grandes almacenes Harvey Nicols en Londres y el restaurante del mismo en la Oxo Tower
Entre los diseñadores mas influyentes dentro de los locales del retail se encuentra el arquitecto Neoyorquino Peter Marino, todo un “gurú” a la hora de crear edificios para soñar, que firma los proyectos de las mejores tiendas del mundo.
Luego vinieron las casas de Yves Saint Laurent, de Agnelli y de importantes fortunas que querían tener al más reputado de los arquitectos en ese mundo.
Siempre escuchar al cliente, crear ambientes con alma y permitir la licencia del artista. Nunca usar copias de antigüedades, tratamientos en ventanas o luces poco agradables. Son varias las reglas que rigen sus treinta años de carrera
Entre las casas, los clubes de yates, los hoteles y las tiendas de retail, dice que son los edificios multi propósito los que más le motivan. Por eso etiqueta al Chanel Ginza Tower –Tokio, 2006– como uno de sus favoritos. Una torre de diez pisos que además de los tres niveles destinados a la boutique, cuenta con un salón de exhibiciones y conciertos, oficinas y dos restaurantes, uno de ellos a cargo del chef Alain Ducasse, aunque él aborrece cenar fuera de casa y considera que comer en restaurantes es algo pasado de moda.
Habituado a invitar artistas contemporáneos para crear piezas exclusivas, en Chanel Ginza pidió a la israelita Michal Rovner que ideara un video instalación para ser proyectado en su fachada, que contiene 700.000 LEDs. El espectáculo atrae las miradas de los peatones y logra la integración perfecta entre arte y arquitectura.
También será el encargado del nuevo diseño de los espacios Loewe en todo el mundo. de las que ya daremos cuenta en su momento. 
En las habitaciones. Destacan los materiales naturales, sobre todo el cuero blanco, presente en las paredes de los pasillos, armarios y butacas. Líneas muy sencillas, casi asépticas y grabados originales de Eduardo Chillida, del que fue amigo y cuyos colores emplea en la decoración de las habitaciones.
El pasillo de paredes revestidas de cuero blanco se dinamiza con unos cilindros de luz que penetran a modo de cuña en la habitación, donde dan lugar a la cabina de ducha. Esta tiene además un falso techo textil retroiluminado que la convierte en una luminaria..
Lavabos y espejos se encastran en una exquisita encimera de ónice retroiluminado que se prolonga hasta formar el escritorio. La cama suavemente posada sobre la tarima de roble, paredes revestidas de cuero blanco en el acceso y en el frontal frente al lecho – donde se escamotea la televisión, accesible con un solo gesto de la mano - , cuero negro en el cabecero...Todo se conjura en una exquisita y sensual sinfonía de texturas naturales.
La amplitud del espacio no queda interrumpida por ningún objeto, el amortiguamiento acústico se corresponde a la perfección con la luminosidad clara y tamizada. En definitiva , “un perfecto santuario urbano”, en palabras de Foster. Un oasis relajante y refinado. Puede que no sea la planta mas "trendy" del hotel, pero puede también que sea una de las mejores. 
Zaha Hadid, arquitecta de origen iraquí aunque afincada en Londres, ha sido la primera mujer que obtuvo el Premio Pritzker (el equivalente al Nobel en Arquitectura).
De los enfoques experimentales que pueden verse en el Hotel Puerta America, esta primera planta, ofrece el resultado mas redondo: una caverna sinuosa y fluida excavada en LG Hi-Macs, este material se trabaja como la madera, se puede moldear, termoformar o hacer incrustaciones, las opciones de diseño son casi ilimitadas. Totalmente macizo y con juntas imperceptibles, se trata de un material dúctil que se acopla como un guante a la manera atrevida de ver la arquitectura que tiene Zaha y que nadie como ella ha llevado a sus máximas posibilidades.
Nada mas salir del ascensor, en el lobby – presidido, a la altura de los ojos para apreciar los cambios de color, por la majestuosa lámpara Vortexx, diseñada por Zaha y Patrik Schumacher para Sawaya & Moroni y Zumtobel Staff -,el huésped descubre un espacio de formas curvas y sinuosas, avanzar por el pasillo es navegar por un conducto vivo y flexible.
Uno de los aspectos más destacados es la iluminación creada para las puertas. Se trata de una banda de leds que iluminan las leyendas en las puertas. De este modo, desde el interior el huésped puede marcar si desea que le sirvan el desayuno, que le hagan la habitación, que no le molesten o si necesita alguna reparación. Un prodigio de ingenio y comodidad.
Dentro, espacios monocolor, difíciles de clasificar. La asombrosa luminosidad compite con la incredulidad de comprobar como todo el espacio se resume en un solo gesto y el LG Hi-Macs resuelve asientos, cama, cabecero, escritorio lavabo y bañera , sin fisuras ni solución de continuidad. Nunca antes se habrá tenido tal sensación de habitar un espacio digital, ajeno a cualquier evidencia tectónica.
La sensación se invierte en las habitaciones de la fachada norte, idénticas a las otras, pero enteramente en negro. Un huésped pionero lo describió como “dormir dentro de la mascara de Darth Vader” 

Los cinco géneros básicos de la autenticidad son:
3. Ofertas que se hacen excepcionalmente bien: tan bien ejecutadas y con tal nivel de profesionalismo que sería inconcebible comprar otra cosa.
“Tienes que querer a la gente. Lo demás ya vendrá”, fueron las palabras que Amancio Ortega ( dueño del grupo Inditex ) le dijo a Jesús Vega de la Falla, antes de incorporarse a la compañía, al preguntarle sobre su futuro cometido. Y éste es el eje de estas empresas: generar un producto pensando en los clientes, no en los ingresos. Es uno de los motivos por los que el
Lo que realmente enamora de las compañías es su personalidad, su carácter y su autenticidad. No pueden llevar máscaras porque sus públicos lo notan. Tienen que mostrarse tal y como son, sin cosmética alguna. Desde los distintos departamentos tienen que conseguir que la empresa cambie y tenga la capacidad de transmitir a sus públicos la solidez y consistencia de sus principios y valores. 
La tienda, diseñada por el arquitecto Roberto Baciocchi, cuenta con un espacio de 115 metros cuadrados y dos grandes escaparates y se articula en varias zonas. La primera zona, la que se ve desde la calle, está dedicada a los accesorios y el calzado y se trata de un espacio decorado en madera de ébano y sillas de terciopelo marrón, creando un pequeño salón muy íntimo y acogedor. La otra zona, la dedicada a la colección ready-to-wear está situada en un nivel ligeramente inferior pero con la misma impronta, es decir, materiales que recrean una atmósfera cálida y acogedora con la madera de ébano como elemento esencial en mobiliario y paredes mientras que el suelo alterna alfombras en marrón oscuro. A esto hay que añadir los sofisticados cristales y metales oscuros del mobiliario, inspirados en las vitrinas de los museos, que aportan toques de luz, transparencia y claridad.
El único “pero” que podríamos ponerle a la nueva tienda es quizá que la iluminación no esta del todo lograda, y las prendas no nos parece que estén suficientemente iluminadas; en cuanto a lo demás, por lo pulcro, sencillo y vanguardista creemos que es una imagen perfecta para el “dandi” del siglo XXI al que va dirigida.





La coctelería Chicote, hoy conocida como “Museo Chicote”, es un bar fundado en 1931, en plena Gran Vía madrileña, por el barman Perico Chicote. Desde un primer momento fue lugar de encuentro de la farándula de más nivel y con el tiempo se convirtió en un local legendario, tanto por los cócteles del Sr. Chicote (que había sido el barman del hotel Ritz de Madrid y escribió un libro con sus “500 mejores cocktails”) como por la pléyade de estrellas de la época dorada del cine, y celebridades patrias, que pasaron por sus banquetas y sillones. Ava Gardner, Orson Welles, Rita Hayworth, Frank Sinatra, Grace Kelly, Luis Miguel Dominguín… la lista es inacabable.
Hay un aspecto de Chicote que se suele pasar por encima pero que, sin embargo, es parte integral de su identidad, tanto más cuanto que apenas se ha modificado en sus casi 80 años de vida: su diseño. En Madrid hay muy pocos ejemplos del estilo “art déco” que barrió las ciudades del mundo occidental a finales de los años 20 y primeros 30, y Chicote es uno de ellos. Sería injusto, en todo caso, encasillarlo en la categoría “art- decó”, como sería injusto encasillar a su autor, Luis Gutiérrez-Soto, en alguna categoría estilística pues le debemos muchas obras de relevancia en Madrid: joyas del racionalismo como los cines Barceló (hoy discoteca Pachá) o Europa, ejemplos de arquitectura corporativa de mediados de siglo de corte americano como la torre negra de la Unión y el Fénix, o extraños engendros historicistas de estilo neo-herreriano como el cuartel del Ejército del Aire. Jugaba con los estilos y se plegaba al gusto y exigencias de quien le contrataba pero siempre culminaba obras de gran impacto visual e, inevitablemente, de alta calidad formal y constructiva. 
Los suelos, de terrazo continuo en color claro y negro marcando el trazado del espacio (con planta en forma de “T”), dan unidad a todo el local, que es de diseño muy diferente en la zona del bar. A lo largo del lado izquierdo del fuste de la “T” se encuentra la barra, de madera y metal cromado, con un fondo de botellas de licor, perfectamente iluminadas, flanqueada de taburetes altos. Enfrente, se encuentran unas “cabinas” diseñadas en madera y metal, que en realidad son pequeños reservados donde pueden sentarse unas cuatro personas, pudiendo aumentar el grupo con la ayuda de pequeños sillones auxiliares tapizados, también en madera y de diseño “art-déco”.