jueves, 28 de mayo de 2009

Comercio Historico


Denominamos “Comercio Histórico” a aquel que ha perdurado en el tiempo y tiene una imagen, estilo, mobiliario, etc., a conservar por diversas razones.

Este tipo de comercio se encuentra normalmente situado en el centro de las grandes ciudades y suelen ser establecimientos con bastantes años de antigüedad, normalmente mas de 50 y con características que lo hacen reseñable: su fachada, su mobiliario interior, etc.

Algunos de ellos han sabido irse actualizando y otros han sucumbido por su falta de adaptación a los continuos y cada vez mas rápidos cambios del mundo comercial y así nos encontramos, en locales con fachadas o interiores históricos, negocios que no tienen nada que ver con el original o que con mayor o menor acierto han conservado, recuperado o estropeado la imagen exterior y/o interior.

En la mayoría de los casos se conserva la fachada, pues existe alguna normativa al respecto que la protege, evitando así que se destruyan, pero los interiores no están protegidos por ninguna ley, y se producen auténticos “crímenes” eliminando elementos dignos de conservar y poniendo en su lugar algún “mueble comercial industrial”.


Desde las administraciones se intenta paliar el tema y se ofrecen de vez en cuando ayudas para su conservación o restauración, pero si sólo se queda en un pequeño lavado de cara, en parte es tirar el dinero, pues eso debe de estar ligado a una nueva mentalidad del negocio por parte del propietario que haga posible reinventarse o como decimos en el ultimo post, reposicionarse y volver a ser rentable.

Creemos de gran importancia la formación de estos empresarios o su asesoramiento por parte de profesionales que conozcan el retail y les aconsejen como hacer frente a los nuevos tiempos, replanteándose el producto o servicio que realizan, la especialización, la diferenciación, acondicionarse a las nuevas técnicas de ventas, etc.

Solo así creemos posible salir adelante y que no se pierda ese comercio que tanto nos gusta ver y que exista, pero que acaba cerrando porque no compramos en él, ya que no nos motiva, no nos interesa, ni lo que ofrece ni cómo nos lo ofrece.

Fotos de la apdaptacion de un gran almacen historico como es Liberty en Londres, A algunos les entusiasmara y otros lo aborreceran.

martes, 26 de mayo de 2009

Reposicionarse

Fueron, sin duda, uno de los referentes de la “moda callejera” en los años 70. Las zapatillas deportivas Puma inundaban las calles de medio mundo y los deportistas famosos pugnaban por llevar el distintivo del felino en sus camisetas. Puma rivalizaba, por entonces, por el liderazgo mundial del “sportswear” con Adidas... y perdió la batalla. La historia de Puma en los años posteriores a este “boom” fue, sin duda, un claro ejemplo de cómo una empresa puede morir de éxito. Puma inició su propia travesía del desierto en los años 80, merced a una estrategia de marcas incoherente, una política de distribución farragosa y otros errores que la firma pagó extremadamente caros. Este cúmulo de desaciertos tuvo como principal consecuencia lo peor que le puede pasar a una marca perfectamente anclada en el mercado: perder su caché, dejar de ser cotizada y pasar a inundar las zapaterías de barrio con modelos tan poco sugerentes como obsoletos.

La situación crítica de Puma perduró hasta la entrada en la compañía, a principios de los años 90, de Joche Zeitz, que hoy preside, el Consejo de Administración de la compañía alemana. La tarea encomendada a Zeitz fue tan sencilla en su enunciado como compleja en su desempeño: reconstruir la empresa y reposicionar la marca. Desempolvar las “demodées” zapatillas y prendas Puma y devolverles el esplendor de antaño. Zeitz empleó cinco años en sanear la situación financiera de la empresa y otros cinco más en esbozar la dura misión del reposicionamiento.

Fusionando moda y deporte, detectando un nuevo nicho de compradores adeptos al “sportslifestyle” y fichando a diseñadores de la talla de Jil Sanders, entre otros, Puma ha logrado hoy lo que parecía imposible: ser la referencia, si cabe más que antes, no sólo del mundo de la ropa deportiva, sino de la moda en sí misma. Ha conseguido lo que sólo unos elegidos logran: devolver el glamour a la marca, borrar los errores pasados y ampliar su mercado para dar el salto del deporte a las pasarelas. Con una facturación de más de 1.500 millones de euros –de los cuales, el 66% los aporta el calzado- y presencia en 80 países, Puma ha vuelto a ser la marca más deseada y el sponsor por el que todos suspiran. Constituye, sin duda alguna, un ejemplo paradigmático de cómo reposicionar con éxito.

Reposicionarse es cambiar a tiempo, pero además cambiar con acierto. Por exitosos que sean sus productos, ninguna empresa puede dormirse en los laureles, porque el mundo y las costumbres avanzan a un ritmo vertiginoso. Como los buenos artistas, el mercado es de quien sabe reinventarse constantemente a sí mismo.


Acudimos ahora a un ejemplo más local. Las Zapatillas Munich, una marca española, de Barcelona y creada en 1939, eran unas zapatillas para los deportes de indoor : futbolt-sala, voleybol, balónmano, sobre superficie dura, con prestigio entre los entendidos. A la hora de plantearse el futuro, siguió el ejemplo de Puma, fusionando las influencias del deporte, el estilo de vida y la moda; el concepto “sportlifestyle” expresa la forma en que la compañía entiende el deporte: “como una filosofía de vida que pone énfasis en el buen estado físico, el bienestar y la vida activa.”

El resultado ha sido que la línea de calle ha hecho furor en países como en Italia y que sus diseños se pueden encontrar en las tiendas más “trendy” del mundo.

Las zapatillas Munich se asocian con un producto de calidad, diseño, actual y con que puedes tener un producto para cada día de la semana. Puedes encontrar las Munich que combinen con tu vestuario, ¡incluso con tu corte de pelo!. Como dicen en la empresa: “nuestro producto es un elemento de comunicación”.

Y esa es la esencia del cambio, ya no se trata de hacer las mejores zapatillas, sino de hacer las zapatillas mas “cool”.

Como dice Xabier Berneda, director de marketing de Munich y nieto del fundador de la firma, “El cambio es que mi padre hablaba de pares de zapatillas y yo hablo del peso de la marca”.

lunes, 25 de mayo de 2009

Retail Directory 2009


La prestigiosa revista de Tendencias Wallpaper edita en su último numero las que considera mejores aperturas en retail durante el año 2009. Aunque no siempre estemos de acuerdo con la valoración, pues a nuestro entender faltan muchas y sobran algunas de las que aparecen, por alguna u otra razón son las más mediáticas y las que suelen aparecer en casi todos los medios. De algunas de ellas ya hemos reflejado imágenes en algunos post y de otras lo haremos en el futuro, si pulsáis sobre el enlace se puede ver la descripción que hacen de cada tienda y una fotografía que la acompaña. Las fotos que ilustran este post pertenecen a la tienda de Hugo Boss en New York.


Abu Dhabi
Poltrona Frau


Munich
Ingo Mauer

Paris
Camper
Damir Doma
Issey Miyake
Lacoste in Lemaire
Mariage Freres
Stella McCartney
Paul Smith
Margaret Howell
Yohji Yamamoto
Corto Moltedo

San Francisco
Paul Smith

Sao Paulo
Havaianas

Singapore
Chocolate Industry

Stockholm
Malmsten

Tokyo
Bisazza
CULTuART
Do by Claska
Dries Van Noten
Ermenegildo Zegna
Rozan
Duras Ambient
Tiffany
Vertu

Zurich

viernes, 22 de mayo de 2009

Foster

Esta semana se ha dado a conocer la concesión del premio Príncipe de Asturias 2009 de las Artes a Sir Norman Foster, uno de los arquitectos más prestigiosos del mundo, ganador entre otros, del Premio Pritzker de Arquitectura 1999 y el Europeo de Arquitectura Mies van der Rohe 1990.

Representante del estilo "high tech" (alta tecnología) que compatibiliza el diseño tecnológico con la integración en el medio ambiente y con la comodidad para el usuario, su obra se expone en las colecciones permanentes del MOMA de Nueva York y del centro Pompidou de París. Ha sabido hacerse un sitio en la arquitectura con un estilo sobrio, elegante, y atemporal sin estridencias formales tan de moda hoy en día.

Desde 1999 el estudio pasa a denominarse Foster & Partners y se convierte en una maquina de realizar arquitectura con hasta hace poco casi 2000 empleados, hay que recordar que la crisis no perdona ni a los mas grandes y últimamente ha tenido que cerrar algunas oficinas que tenia distribuidas alrededor del mundo y adelgazando hasta los 1000 empleados.

Sus trabajos son de sobra conocidos, desde la cúpula de cristal del edificio restaurado del parlamento alemán (1995-1999); los aeropuertos de Hong Kong y Beijing, la sede del Commerzbank de Francfort (1996), un rascacielos de 62 pisos y planta triangular con jardines interiores distribuidos por sus tres fachadas; el Puente de Millau, a 243 metros sobre el valle del Tarn (Francia); o el Puente del Milenio en Londres, entre otros.

Los que no son tan conocidos son sus diseños de establecimientos comerciales de cuando empezaba a ser reconocido allá por los años 80, como las tiendas de Joseph, Esprit y Katharine Hamnet en Londres, todas ellas ya desaparecidas. El interiorismo comercial suele ser algo efímero en el tiempo y no suele perdurar a no ser en nuestras memoria o gracias a las fotografías. Recientemente ha realizado otras de menor transcendencia como la ya desparecida Cacharell en la Calle Serrano o la recientemente inaugurada librería Ivory Press, ambas en Madrid.
Vamos a comentar brevemente uno de los establecimientos diseñados en los años 80 para Katharine Hamnet y que revoluciono el panorama del comercio al romper varias de las reglas imperantes en los comercios tradicionales. No tenia escaparates, y su interior era un extraordianario derroche de espacio; esto hoy nos parece normal, pero en aquella época había una necesidad de maximizar la utilidad del espacio y el minimalismo no era tendencia, así que quizá podríamos situar este establecimiento como el origen de lo que después vendría con Pawson y sus tiendas emblemáticas de Jigsaw y Calvin Klein.

A partir de un viejo taller de reparación de coches, situado en Brompton Rodas, se creo un amplio espacio provisto de espejos de suelo a techo que escondían los probadores, con muy poco mobiliario, el suelo en hormigón pulido y todo pintado en color blanco. A la tienda se accedía a través de un puente de cristal retroiluminado que creaba un efecto teatral; el espacio central estaba iluminado por medio del acristalamiento de los ventanales industriales al patio con cristales mateados y luz cenital directa desde unas franjas acristaladas en la cubierta. La ropa se exhibía en unos percheros exentos que recorrían uno de los laterales de la tienda y como atrezzo en el centro del espacio se situó un piano de cola también en color blanco al que acompañaban dos maniquíes. El ambiente y la atmosfera conseguidos ofrecían un efecto parecido al de un estudio de ballet.

jueves, 21 de mayo de 2009

Fendi

El pasado domingo en el suplemento semanal de El País se publicaba un reportaje que nos contaba la historia de la firma y su evolución hasta la adquisición por el grupo LVHM (Louis Vuitton Moët Hennesy), dueños de una gran cantidad de firmas de lujo. A nuestro entender hoy la firma no esta pasando su mejor momento. Os ofrecemos un extracto del reportaje aderezado con las fotos de la tienda que la firma tiene en París, estas fotos son de una imagen corporativa de tiendas anterior a la actual, diseñada por Lazzarini Pickering Architetti en el año 2004 y que a nosotros nos parece bastante mas interesantes que la que han implantado recientemente; si nos fijamos bien en ese tipo de mesas y estantes nos daremos cuenta de la influencia que han tenido en muchas de las instalaciones de moda que se han realizado con posterioridad.

En los felices años ochenta del siglo XX, la tienda de Fendi en la via Borgogona de Roma tenía en la puerta a un empleado que hablaba japonés. No estaba para contar yenes, o para hacer de gancho, sino para contar las piezas que compraban las clientas japonesas. Y si querían adquirir más de 10, les advertía de que la política de la casa lo prohibía. En nombre de su exclusividad, Fendi disuadía de comprar demasiado. Es el secreto de la elegancia de una empresa pequeña y familiar que muchas veces ha pensado justo al revés de lo que manda la razón, la teoría comercial y las escuelas de marketing.
Alda es la pequeña de las "sorelle Fendi", las cinco hijas de Adele Casagrande, una costurera y artesana bella, emprendedora y enjuta, que en 1918 abrió una pequeña tienda de bolsos en la Vía del Plebiscito de Roma con un laboratorio de pieles en la trastienda.

Cuando se casó con el guapo romano Edoardo Fendi en 1925, Adele cambió el nombre del negocio y empezó a tener hijos. Mejor dicho, hijas. "Mi padre se volvía loco", recuerda Alda. "Cada embarazo pensaba otro nombre de hombre, pero no había manera".
En 1964, las mujeres Fendi abrieron un punto de venta histórico en el corazón de la ciudad, Vía Borgognona. Dos años después, la F inicial fue duplicada cabeza abajo en un logotipo simétrico por un creador alemán algo loco, emergente y genial. Se llamaba Karl Lagerfeld, y suele contar que el símbolo "salió solo porque sólo se trataba de unir las palabras fur (piel) y femme (mujer)". Esa doble F grabada en los forros de los bolsos y luego en las pieles color negro y barro se convirtió en un signo de estatus.

Es más difícil saber qué habría pensado la gran mamma, doña Adele, cuando, después de décadas de enseñarles a sus hijas que jamás pensaran en las ganancias, vendieron el 51% de Fendi a una joint venture formada por la multinacional francesa LVHM (Louis Vuitton Moët Hennesy) y la italiana Prada, vieja competidora del centro de Roma. El precio de la operación no fue revelado, aunque, según The New York Times, se elevó a 520 millones de dólares. Fendi ganaba entonces 10 millones de dólares al año. Y apenas tenía media docena de tiendas en el mundo.

Era 1999 algunos medios dijeron que las hermanas tarifaron y no volvieron a hablarse. Quizá ayudó que quedaran en situación de retirarse para varias generaciones, aunque conociendo el desprecio que los Fendi han sentido siempre por el dinero, resulta aventurado afirmarlo. Alda responde con una ironía muy italiana. "Las revistas decían que era un milagro lo bien que nos llevábamos. Por supuesto, no sabían que en las reuniones volaban ceniceros y bandejas. Siempre ganaba la mejor idea, pero antes de eso volaba de todo".

Dos años después de aquella primera venta, Patrizio Bertelli, dueño de Prada, agobiado por las deudas, vendió su cuarta parte de Fendi a LVMH por 178 millones de libras esterlinas. En 2003, las hermanas cedieron otro trozo más, quedando sólo Carla y su hija, Silvia Venturini Fendi, vinculadas a la empresa. La venta final se remató en 2007.

Alda todavía recuerda emocionada su madre. "Se había casado tarde, y mi padre era más joven. Pero ella era mucho más moderna. Cuando abrimos en Via Borgognona, decidió que no habría escaparates, eran vulgares. Pusimos una librería preciosa de Franco María Ricci, muy refinada".

El cuero, la piel y la calidad fueron las señas de identidad de Fendi. Tras rebautizar su marca en 1925, Adele y Edoardo eran conocidos por la perfección de sus bolsos y sus pieles. En 1932 abrieron una segunda tienda en la Via Piave. Se decía que las mujeres de los jerarcas fascistas mataban por llegar las primeras a sus visones.


La renovación empezó por la peletería. En 1965 llega Lagerfeld a Roma. Además de dibujar el logotipo, impulsa nuevas técnicas de las pieles para hacerlas más livianas y baratas. Experimenta sin parar. "Lo eligió la intuición de mi madre. Lo recibimos como a un Dios. Pasamos 40 años juntos. Decía que éramos su familia. Él creaba ideas, y nosotras éramos la parte técnica, la gran artesanía. Hacíamos cosas imposibles".

Enseguida, Lagerfeld empieza a diseñar ropa. En 1966 presenta su primera colección de alta costura, y en 1969, la de prêt-à-porter. El joven se convierte en el príncipe delle sorelle romane. "Le compramos un apartamento precioso en la Via del Divino Amore de Roma y le pusimos un avión privado, que iba siendo cada vez más grande porque cada vez tenía más actrices y amigos para llevar", cuenta Alda riendo.

En 1987 entra la tercera generación. Silvia Venturini Fendi, hija de Carla, se coloca al lado de Lagerfeld y crea la línea Fendissime, para un público más joven. En 1989 se abre la primera sede extranjera en la Quinta Avenida. Luego viene la ropa de hombre, la ropa de casa, los relojes... "Los perfumes eran una máquina de hacer dinero", cuenta Alda. "Superamos a Chanel durante cuatro o cinco años".

Nace la sociedad global y empieza a asomar la palabra que odiaba doña Adele. Rentabilidad. En 1994, Silvia Venturini inventa la Baguette, un bolso fálico y pequeñajo que enloquece a las mujeres. Es el canto del cisne, el fin de una época. Cerca del 80% de la producción se exporta, pero Fendi no tiene estructura para competir con los gigantes franceses e italianos.

Entretanto, Italia se ha hecho rica y está en el G-8. Pero todo ese flujo económico ha creado un submundo de corrupción y mafia. Incertidumbre, miedo, nuevos ricos. En 1999, cuando Fendi es la cuarta empresa de moda italiana, llega el momento de vender. "Justo a tiempo", según Alda. No tanto por la crisis, "sino porque ahora el mundo sólo piensa en el beneficio, todo se ha hecho vulgar y se ha perdido la elegancia". Hoy, Fendi tiene 100 tiendas y 600 puntos de venta en el mundo.


EPS 17 de Mayo de 2009
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martes, 19 de mayo de 2009

Asset


Cuando hace unas semanas editamos el post sobre el flagship de Telefónica en Madrid nos hicieron el siguiente comentario:

“… ha tardado mucho, demasiado, en darse cuenta Telefónica del "asset" que tienen en el edificio de Gran Vía, que debería ser su verdadera imagen corporativa en todo el mundo”.

lunes, 18 de mayo de 2009

Mercado de San Miguel

La semana pasada coincidiendo con las fiestas de San Isidro se ha reabierto el histórico mercado de San Miguel. Para los que no lo conozcan, se encuentra en pleno centro de Madrid, en la Plaza de San Miguel cerca de la plaza Mayor, uno de los centros turísticos de la ciudad por excelencia.

Su arquitectura es representativa de principio del siglo XX y es el único mercado en Madrid con estructura de hierro que se conserva con su estructura original

Cuenta con una superficie de 1200 m2 y, después de dos años de obras, se han rehabilitado tanto su estructura como el interior dándole ese aire antiguo actualizado que tanto nos gusta y adaptándolo a las necesidades actuales. Se han respetando la arquitectura y su función, con suelos de granito, carpintería de roble y cristal, lámparas fernandinas nuevas y reproducciones de las palomillas que lo decoraban cuando se inauguró en 1916, manteniendo los soportes de hierro y la crestería de cerámica coronando la cubierta original.

Cuenta con 30 nuevos puestos, actualizados y un espacio central para eventos “gastronómicos”.

El pasado sábado, día en que nos acercamos a conocerlo, había una gran cantidad de personas curioseando y tomando el aperitivo más que comprando, pero todavía se podía ver algún espacio sin comercializar o vacío. Nos gusto mucho el buen gusto en la rehabilitación del edificio y no tanto la disparidad estética de los puestos ni el enfoque resultante lejos del que intentaban vender en su publicidad.

Creemos que se ha quedado a medio camino entre lo que en un principio se pretendía como centro gastronómico de cierto nivel y el mercado tradicional. Un vecino de la zona no podrá ir a comprar todos los días, pues la oferta es limitada, solo hay un puesto de cada y a precios un poco elevados, pero tampoco es un centro exclusivo donde encontrar productos que no haya en otros sitios. Además, el exceso de locales de hostelería que abren hasta las 2 de la madrugada nos hace temer que, en un futuro y por la zona donde se encuentra, se convierta en un gran centro de hostelería.


Estamos bastantes sensibilizados con el tema de la rehabilitación de locales tradicionales para hacerlos rentables respetando su estética, digna de conservar, pero creemos que hay que tener clara su finalidad, emplear los métodos actuales de venta y tener una clara idea de lo que queremos conseguir, Como comentábamos en otro post no se puede pretender abarcar de todo en un espacio que no da para tanto; cuando intentas motivar a todo el mundo al final no motivas a nadie, pero esto lo trataremos mas ampliamente en una próxima entrada.

viernes, 15 de mayo de 2009

Placeres Sencillos


En la situación económica en la que vivimos hay gastos a los que muchos clientes están renunciando, como la compra o adquisición de ciertos productos o servicios muy caros, pero para compensar se permite disfrutar de pequeños placeres que le permita continuar gozando de una vida placentera, como el pan, el chocolate, una lectura reconfortante o una buena copa de vino se han convertido en aliados para paliar la dichosa crisis. Sobre este tema apareció un articulo en un dominical de El País de hace unas semanas, os hacemos un pequeño resumen de lo que nos resultó mas interesante.

Mientras muchos negocios se desploman, otros florecen. Las boutique de pan, que casan términos tan opuestos como rural y chic, forman colas. Delipanific, Cosmen & Keiless y Le Pan Quotidien reivindican las masas a la antiguas y libres de quimicos. Otro ejemplo similar lo tenemos en Oriol Balaguer y Chocolat Factory , chocolaterías de diseño. En sintonía con los tiempos, Chocolate Factory acaba de lanzar la campaña “expertos en placer”, que invita a continuar apreciando el chocolate a pesar de la borrasca. Su fundador comenta que la crisis les ha tocado, pero de una manera extraña, la cantidad de clientes ha subido, pero el gasto por ticket ha bajado. El trío gastronomito estrella lo completa un buen vino. Desde Lavinia comentan como el comprador se deja aconsejar mas. Los riojas o riberas se han visto desplazados por zonas emergentes con precios mas asequibles. Los hábitos de consumo están cambiando. En lugar de pagar cifras astronómicas por una botella en un restaurante, la gente prefiere reunirse en casa a degustarla alrededor de otras delicatessen.

Y el espíritu?. Los últimos datos del Ministerio de Cultura indican un incremento de las ventas de libros y la asistencia a museos y actuaciones.

Las cadenas textiles a precios módicos continúan aliándose con los grandes de la moda .Lo que comenzó como experimento con una colección de Karl Lagerfeld se ha convertido en un autentico reclamo para H&M de la mano de Stella Mccartney o Comme des Garçons.

Lo que no baja son las matriculas de los gimnasios. Puede que esta sea una de las caras positivas de la recensión: que dediquemos mas tiempo a algo tan asequible como practicar deporte. Y también suben los servicios de relax, estética y fisioterapia.

Desde Ruralka no lo dudan: los bonos funcionan. Su empresa selecciona pequeños hoteles rurales con encanto y ya rentabiliza estas escapadas como obsequios diferenciales.”En lugar de regalar una americana de 200 euros, la gente se anima a regalar un fin de semana por ese mismo precio".


La crisis ha potenciado los viajes por la España interior y se resaltan nuevos destinos estrella a bajo coste. La situación ha proyectado una nueva clase de turistas mucho mas críticos y exigentes , que buscan las mejores ofertas relación calidad precio. Los hoteles low cost también han experimentado un aumento similar en su demanda.

Quedarse en casa viendo una película, una escapada al campo, o simplemente paladear una onza de chocolate o una copa de vino. Lo extraordinario no tiene por qué ser prohibitivo.

EPS 26 de Abril de 2009

martes, 12 de mayo de 2009

Poetica de los escaparates


La pelicula “ Tienes un e-mail” reflejaba como una pequeña librería especializada en libros para niños sucumbía en las garras de un "gran cadena de librerias". Hace unos días al leer el blog “Caminando por Madrid” uno de sus post hacia mención al artículo que Antonio Muñoz Molina había escrito en el diario El País, éste nos hizo recordar aquella película quizá un poco cursi pero al mismo tiempo entrañable y hemos entresacados los párrafos que nos han parecido mas interesantes del articulo, a traves de los cuales podemos aprender que es lo que demandan ver algunos clientes en un escaparate.


Un rasgo decisivo distingue a la librería independiente de la sucursal de una cadena: la variedad tentadora y cuidadosa de sus escaparates. Cuando estoy en Madrid casi cada día paso delante de una de esas sucursales y me basta un vistazo para confirmar la diferencia. No hay amor a los libros, no hay una inteligencia detrás de su disposición: tan sólo un amontonamiento desganado de los dos o tres éxitos masivos de la temporada, apilados como mercancías al por mayor, si acaso en compañía de algún cartel promocional. Nadie va a descubrir nada ni a llevarse ninguna sorpresa mirando ese escaparate: parece que se aspira a ofrecer un producto de venta tan garantizada como la hamburguesa de un McDonald's.

Claro que un libro, entre otras cosas, también es una mercancía, y que un librero es un comerciante honorable que aspira, como todo el mundo, a ganarse la vida con su trabajo, y a que éste sea, a ser posible, como quería Juan Ramón Jiménez, un trabajo gustoso. Pero en esos escaparates se ve que no ha existido ni trabajo gustoso ni amor por los libros, ni siquiera la sensibilidad plástica que hace tan atractivas las caminatas por la ciudad. A uno, por afición y por oficio, le gustan los escaparates de las librerías, pero también los de casi cualquier negocio en el que las cosas tengan algo de ofrecimiento y de tentación, de muestra de la variedad y la abundancia del mundo. Las cosas son gozosamente tangibles, pero hay un cristal que nos separa de ellas; o no hay cristal pero la timidez o el decoro nos mantienen a una cierta distancia, a no ser que estemos en uno de esos negocios generosos en los que se nos permite examinar de cerca y tocar con las manos lo que no vamos a llevarnos: un puesto callejero de libros, una frutería.

El cristal del escaparate puede ser una ventana a otros tiempos, a otros mundos.

El escaparate es un paisaje tan utópico como los de aquellas jugueterías lujosas en las que mirábamos los trenes eléctricos atravesando túneles en montañas nevadas de cartón, llegando a estaciones en miniatura que tenían la sugestión duplicada de lo inaccesible: lugares a los que nunca íbamos a ir, trenes que los Reyes Magos, con su obstinada mezquindad, nunca iban a traernos.

La poesía delicada de los escaparates se sostiene sobre un fundamento de economía progresista: en Inglaterra, en los tiempos de capitalismo de pillaje inaugurados por Margaret Thatcher, se suprimió el acuerdo nacional sobre el precio del libro y en poco tiempo las librerías independientes habían sido aniquiladas por la insolente agresividad comercial de las grandes cadenas. Hace diez años, mi barrio de Nueva York todavía estaba punteado de hermosas librerías, algunas de novedades, otras de segunda mano, y siempre era un gusto ir caminando por Broadway una mañana de sol y detenerse a ver escaparates. Ahora, entre la Calle Sesenta y Seis Oeste y la Universidad de Columbia hay tres enormes Barnes & Noble, con sus escaparates idénticos de novedades apiladas. Es verdad que en Barnes & Noble uno puede tomarse tranquilamente un café y encontrar mucha literatura y mucha poesía, más allá de los expositores privilegiados de best sellers, pero el deleite de mirar en un escaparate un despliegue de cosas sorprendentes o peregrinas, retrato de las preferencias individuales de un librero que es también un lector, ha desaparecido.


Compro por Internet libros que de otro modo no encontraría y curioseo con gusto páginas a veces remotas que me dan pistas para descubrirlos, y supongo que con el tiempo alguna forma de lectura electrónica se volverá mucho más común. Pero el encuentro con la literatura, su mezcla de azar y de búsqueda, su lenta paciencia, sus caminos sinuosos, se empobrecerán irreparablemente si desaparecen los libreros con vocación y las librerías, que ahora están más en peligro que los libros en sí. Para reconocerme de verdad como lector necesito el espejo ambiguo de sus escaparates.

ANTONIO MUÑOZ MOLINA El Pais 25/04/2009

lunes, 11 de mayo de 2009

Franquicias

Este fin de semana se ha celebrado en Madrid la Feria de la Franquicia. Se comenta que en estos tiempos de crisis y más en el ámbito comercial éste es uno de los sectores donde se ha notado menos el retroceso.

El tema de las franquicias es muy polémico y hay opiniones para todos los gustos; para algunos es un buen negocio, para otros el negocio es para los dueños de la franquicia, pero hay que reconocer que para quien no esta introducido en el mundo comercial y/o no tiene experiencia en algún sector, el sistema de franquicia le ofrece casi todo lo necesario para funcionar aunque sea con un beneficio menor.

Como es un tema muy extenso, nosotros solo vamos a esbozar los puntos más elementales:
Una franquicia es un formato de negocio dirigido a la comercialización de bienes y servicios, por el cual una empresa concede a otra, por un tiempo determinado el derecho de usar una marca, transmitiéndole los conocimientos técnicos necesarios que le permitan comercializar dichos bienes y servicios con métodos comerciales y administrativos uniformes.

Algunas personas confunden lo que es una franquicia y denominan a las tiendas que tienen las marcas en diversas ciudades franquicias, cuando el negocio es de la marca al 100 %. Algunas marcas para poder abrir nuevos negocios en otros países se ven obligados a asociarse con empresas del país o bien deciden crear franquicias de su propia marca con dirección y control propio.

Para el empresario que decide montar un negocio, adherirse a una franquicia le proporciona una ventaja competitiva en el mercado tanto por el reconocimiento de marca como por la experiencia y la formación que ofrece la “matriz”. En ocasiones, también supone adquirir los derechos para vender productos exclusivos de una marca dentro de una zona geográfica acotada. Para lo cual el franquiciado recibe:

- Asistencia técnica constante
- Participación en programas de publicidad corporativa
- Beneficios con economías de escala
- Sistemas comerciales probados que mejoran sus procedimientos internos

Si bien en el franchising se está suponiendo que una marca sea exitosa, esto no significa que sea así por ser famosa, dado que si bien el nombre puede ser conocido no necesariamente implica que vaya a ser un mejor negocio. Se necesita todo el know how y una correcta implementación para que el negocio sea realmente un éxito.

Como desventaja tiene que el franquiciado no sea la persona o empresa ideal para desarrollar la franquicia y la imagen de ésta se acabe resintiendo; así ha sido con la mayoría de ellas, acordémonos del caso de una de las mayores franquicias de la historia como ha sido Benetton; pero siendo un sistema muy acertado en el caso de restaurantes tipo Mcdonalds o Burger King, su éxito, aseguran, es la rigurosa selección de sus franquiciados, solamente acceden a la marca un 4 % de las solicitudes que reciben.

Cuando los modelos de franquicias son relativamente económicos y acaban aceptando al 50 % de las solicitudes, la marca se expande rápidamente, es un gran negocio para los responsables de la franquicias, pero estas no suelen perdurar mucho en el tiempo. Es por ello que muchas de las franquicias se han dado cuenta del tema y retoman la actividad expandiendose con tiendas propias.